Juan Carlos García
10 octubre, 2017

La fiebre separatista que sacude a España, ha puesto a Seat a replanificar su futuro, estudiando la seria posibilidad de trasladar su sede de Barcelona a Madrid. El cambio forma parte del “plan de contingencia”, en caso de que continúe el furor del secesionismo. Al margen de las entidades financieras y aseguradoras que también están nerviosas, el pulso independentista del Govern puso a la automotriz Seat a reconsiderar su sede y mudarse para Madrid.

La compañía, hoy parte del Grupo Volkswagen, dispone de un “plan de contingencia” elaborado para un escenario de continuidad del órdago secesionista en el que contempla el traslado de dicho domicilio social, actualmente radicado en Martorell (Barcelona), a Madrid, según detallan fuentes del grupo automotriz.Preguntado por esta cuestión, un portavoz oficial indica que Seat no “confirma ni desmiente” esta información y recuerda las recientes palabras de De Meo en el “Salón del Automóvil de Frankfurt” (Alemania), que se llevó a cabo el pasado mes de septiembre, en las que aseguró que la firma se “adaptaría a las condiciones” del mercado ante el caso de una eventual declaración de independencia de Cataluña.

“Seguimos de cerca el proceso”, subrayan desde la compañía. Además de su sede social, Seat dispone en Martorell, en Cataluña, de la mayor factoría de producción en España, con cerca de 450,000 vehículos ensamblados durante el último año.  En esta planta, se fabrican todos los modelos de la gama Seat (entre ellos los dos más vendidos en nuestro país, el Ibiza y el León), a excepción del Alhambra, el Ateca, el Toledo y el Mii, así como el todocamino Q3 de Audi, que será reemplazado a partir del año que viene por el Audi A1.

La planta de Seat y la de Nissan en la zona franca de Barcelona son responsables de la fabricación de prácticamente un 20% de la producción de toda España (555.000 vehículos del total de 2,8 millones).  Ambos configuran uno de los sectores con mayor presencia en la industria catalana, al dar empleo a 90.000 personas en esta comunidad autónoma y aglutinar un 7% del Producto Interior Bruto (PIB) catalán.

Las factorías españolas de Seat y Nissan padecieron el pasado lunes el “paro de país” convocado para el martes por sindicatos minoritarios y entidades soberanistas.  Aunque sus comités de empresa no se sumaron a los paros, la ausencia de determinados componentes dio lugar, en el caso de Seat, a que se redujera un 10% la producción.