Juan Carlos García
11 julio, 2018

Este 2018, como todas las temporadas anteriores de la Fórmula E, los campeones se decidirán en el último fin de semana de dura competición. Daniel Abt, Lucas di Grassi y Audi lucharán por el prestigioso título de equipos. Para ello, han de sumar 33 puntos en las dos carreras restantes.

La cuarta temporada finalizará como comenzó hace siete meses en Hong Kong: con una doble cita el fin de semana. Esto significa más acción para los seguidores que acudan al circuito o que sigan la competición a través de la televisión, así como el doble de posibilidad de conseguir victorias y puntos para los pilotos. Eso es bueno para Audi, ubicado en la segunda posición en la clasificación de equipos con 186 puntos, y tiene la intención de atacar en la “Gran Manzana”.

El hecho de que la escuadra de Allan McNish todavía tenga alguna posibilidad en la carrera por el título de la clasificación por equipos, es el resultado de una dura lucha: Lucas di Grassi y Daniel Abt sólo anotaron doce puntos en las primeras cuatro carreras de la temporada, mientras que en las últimas cuatro sumaron 128 puntos, un 39 por ciento más que los líderes del campeonato. “Aún con el difícil comienzo de la temporada, seguimos confiando en nosotros”, explica McNish. “Trabajamos duro tanto en el circuito como en nuestra base en Neuburg y, aunque será complicado, ahora vamos a Nueva York con un objetivo claro, centrarnos en el campeonato”.

El barrio de Red Hook, en el distrito de Brooklyn de la ciudad de Nueva York, con vistas a los impresionantes rascacielos de Manhattan, será la sede de las dos últimas carreras de esta temporada. La pista, que ha sido modificada y ahora tiene 2.373 kilómetros de longitud, se extiende directamente a lo largo de la costa de la bahía de Nueva York, que separa Manhattan y Brooklyn. Largas rectas, horquillas y curvas rápidas: el diseño del circuito urbano temporal promete dos emocionantes carreras, que se disputarán a 45 vueltas el sábado y a 43 vueltas el domingo. La doble cita crea exigencias particularmente altas para los pilotos e ingenieros. Además, y para tener en cuenta todas las eventualidades, Nyck de Vries estará en Nueva York para apoyar al equipo como piloto reserva. El holandés de 23 años también fue uno de los dos pilotos que participaron en las pruebas oficiales para debutantes de la Fórmula E en Marrakech a principios de año.

“Que la Fórmula E tenga una carrera en el centro de esta ciudad es algo simplemente fantástico”, declara Daniel Abt, que ha ganado las carreras disputadas en Ciudad de México y en Berlín esta temporada. “El E-Prix de Nueva York fue una prueba muy angustiosa la temporada pasada. En el primer día de competición las cosas me fueron bastante bien. Sin embargo, la segunda carrera, mientras estaba en tercera posición, tuve que empezar a dosificar la energía un poco antes del final debido a un problema. Por lo tanto, todavía tengo una cuenta pendiente con este trazado”.

Su compañero de equipo, Lucas di Grassi, viajará a Estados Unidos tras anotar su primera victoria esta temporada en Zúrich. Que este sea su último fin de semana de competición en el coche número uno por el momento no le preocupa. Mostramos nuestro verdadero potencial en la segunda mitad de la temporada y obtuvimos más puntos que cualquier otro equipo”, explica di Grassi con una sonrisa. “Si resumiera las carreras en Roma, París, Berlín y Zúrich, ¡tendríamos que ser campeones de Europa ahora”. El piloto brasileño cuenta con una motivación añadida: su esposa Bianca dio a luz el martes en São Paulo a Leonardo, el primer hijo de la pareja.