Juan Carlos García
13 septiembre, 2014

Los cuatro aros raptaron la primera edición de la Fórmula E, al entrar primero en el complejo olímpico de Pekin, con el brasileño Lucas di Grassi al volante. Completando el podio se situaron el francés Franck Montagny, que corrió con Andretti Autosport y quedó en segundo lugar, y el compañero de equipo de Di Grassi, Daniel ABT, piloto alemán.

En la competición, que se celebró en circuito urbano en el emblemático complejo olímpico de la capital china, también participaron los españoles Oriol Servià, que quedó octavo, y el expiloto de Fórmula Uno, Jaime Alguersuari, que acabó la carrera en la posición undécima.

Este primer certamen estuvo dominado en su totalidad por Nicolas Prost, hijo de la leyenda de la Fórmula Uno, Alain Prost, y quien compitió con la escudería E. Dams Renault, de la que su padre era copropietario.

Prost sostuvo el liderazgo hasta la última curva de entrada a meta, en la que el alemán Nick Heidfeld, del equipo Venturi, trató de adelantarle y tras una maniobra dudosa del francés, ocurrió un aparatoso accidente.

La carrera estuvo marcada por el cambio de auto que en este certamen debe hacerse en la parada en boxes, a la media hora de la salida, donde varios pilotos vieron modificados sus posiciones.