Juan Carlos García
6 marzo, 2014

Este estudio muestra el potencial dinámico del nuevo Audi TT en estado puro. Su motor TFSI de dos litros rinde una potencia de 420 caballos que transmite al asfalto mediante la tracción integral quattro.

“Con nuestro prototipo Audi TT quattro sport concept queremos demostrar hasta dónde puede llegar la tecnología del TT si se sigue perfeccionando”, dijo Ulrich Hackenberg, responsable de Desarrollo Técnico del Consejo Directivo de Audi AG. “Este automóvil ha sido concebido para el uso en la pista de competición; se trata de una verdadera máquina de carreras para los clientes más entusiastas del deporte del motor”. El motor del Audi TT quattro sport concept hace una espectacular entrada en escena. El 2,0 TFSI rinde 420 caballos a 6,700 rpm, un nuevo récord en la categoría de los dos litros.

La potencia específica es de 210 caballos por litro de cilindrada: mayor que la que tenía el Audi R18 que ganó las 24 Horas de Le Man en 2001, auto en el que la empresa alemana de los cuatro aros combinó por primera vez la turbosobrealimentación con la inyección directa de gasolina FSI. Entre las 2,400 y las 6,300 rpm, el cuatro cilindros genera un par motor de 450 Nm, estando disponibles más de 300 Nm ya a 1,900 revoluciones. Con un peso en vacío de 1,344 kg (sin conductor), el Audi TT quattro sport concept deslumbra como atleta de élite. Cada caballo del motor TFSI de dos litros, que ya de por sí pesa menos de 150 kg, solamente tiene que mover 3.2 kg. El cuatro cilindros catapulta al prototipo de 0 a 100 km/h en 3.7 segundos.

“Este motor de alto rendimiento constituye una impactante prueba de las reservas de potencia de nuestra serie de motores EA888. El motor, que ha obtenido numerosos premios internacionales, ha impresionado ya en incontables modelos deportivos de Audi y aquí, en el TT quattro sport concept, hace gala de su potencial de rendimiento íntegro”, dijo , Director de Desarrollo de Motores de Audi. “La experiencia que hemos ido acumulando a lo largo de 35 años con la producción en serie en el ámbito de la turbosobrealimentación queda de manifiesto en este motor mediante una combinación única de potencia máxima, dinámica y eficiencia en el consumo de combustible”.

En la conducción, el cuatro cilindros fascina por su carácter eminentemente deportivo. El motor sobrealimentado de inyección directa responde de forma inmediata al pedal del acelerador y gira espontáneamente hasta alcanzar el máximo limitado a 7,200 rpm. El 2.0 TFSI envía los pares a un S tronic compacto con diseño de tres árboles. El cambio de doble embrague cambia las marchas a una velocidad de vértigo, lo que contribuye a alcanzar la impresionante aceleración del prototipo. La tracción integral permanente quattro se encarga de trasladar la fuerza a la calzada. Por motivos de distribución del peso, el embrague multidisco de accionamiento hidráulico y regulación electrónica está alojado en el eje trasero. La tracción quattro distribuye activamente los pares entre los ejes en cuestión de fracciones de segundo, favoreciendo de este modo el comportamiento de marcha dinámico.