Juan Carlos García
22 septiembre, 2017

Un visionario BMW E1 fue el automóvil que inauguró la movilidad del futuro hace 26 años, mostrando en 1991 cómo iban a ser los vehículos un cuarto de siglo después, con increíbles innovaciones y planteamientos que han tardado décadas en igualarse.

Los BMW i3 y BMW i8 son herederos directos de este ‘profético’ automóvil. Nunca llegó a producirse en serie, porque la tecnología de las baterías no lo permitía ni la legislación de entonces, como tampoco las infraestructuras estaban preparadas para la llegada de los que serían llamados los “e-cars”.

Aunque mantenía su característica propulsión, debajo del capó se encontraba una avezada mecánica eléctrica. Así era el BMW E1, un adelantado a su tiempo que hace ya dos décadas y media anticipaba la movilidad eléctrica tal y como la entendemos a día de hoy. Era tan innovador que causó sensación y se convirtió en uno de los principales focos de la exposición de Frankfurt del 1991, a lo que hay que añadir que no se trataba de la primera incursión de BMW en la movilidad eléctrica.

Proyecto Z11

BMW Technik GmbH recibió el encargo de sacar adelante el proyecto, denominado internamente con el código Z11. La división de desarrollo técnico y tecnológico del grupo desarrolló el BMW E1 partiendo de cero. Los requisitos básicos fueron un rendimiento adecuado para el uso diario, una autonomía razonable, espacio suficiente para transportar a cuatro adultos con su equipaje y unos elevados estándares de seguridad, manteniendo su peso al mínimo.

Apenas 10 meses después, el resultado se pudo contemplar en el Salón de Frankfurt, donde BMW expuso el concept E1, un vehículo de carácter completamente urbano y con un sistema de propulsión 100% eléctrico.

El BMW E1 apenas medía 3.7 m de largo, por 1.6 m de ancho y 1.5 m de alto, lo que hoy se consideraría un modelo del segmento A. Eso sí, contaba con una gran distancia entre ejes, que unida al avanzado estudio de diseño y ergonomía realizado por BMW Technik permitía disponer de un interior un amplio y versátil, con capacidad para desplazar cómodamente a cuatro adultos con todo su equipaje. 25 años después, sus cotas interiores siguen siendo impresionantes para el tamaño del conjunto.

La arquitectura del BMW E1 era tan avanzada, que sigue sorprendiendo hoy en día por sus conceptos de construcción ligera y seguridad. El bastidor estaba construido con aluminio y la carrocería se elaboró con elementos plásticos creados a partir de polímeros reciclables. Es un planteamiento similar al del BMW i3, que añade a esta fórmula la fibra de carbono.