Juan Carlos García
3 diciembre, 2014


La filosofía del placer asume contornos de perfección cuando se conduce un BMW, marca que zanja diferencias sustanciales en la industria y dando influyentes muestras de su liderazgo. De esa propedéutica secular, el mundo reconoce una gama de modelos, que desde su cúspide premium emerge progresivamente con propuestas atrayentes, como la más reciente creación de la nueva familia 4: el BMW X4.

Absolutamente novedoso de la B a la W, irrumpe como un utilitario en traje deportivo, vigoroso y elegante, que reformula en versión compactada el espíritu ‘Sports Activity Coupé’, tal como lo hizo en su momento el consagrado BMW X6.

El resultado es una mákina de gran carga emocional, tanto más cautivante por estar ensamblada con la magia de un orfebre en terminados y exquisiteces tecnológicas, que Autogermánica pone a disposición del mercado dominicano, proveída de las sustanciales magnitudes de un pura sangre bávaro.

3 Siglas que lo Dicen Todo

En su visión estratégica, BMW equivale a una alianza de por vida de la empresa bávara con la investigación y la tecnología avanzadas. Los resultados obtenidos trazan pautas influyentes, crean hitos y renuevan la industria de la movilidad, despertando admiración mundial. Su proyección pesa, sus propuestas nuevas cautivan. Vitalizando sus modelos de continuo, sabe adaptarse a las nuevas necesidades del mercado o crear las propias con productos diversos y sorprendentes. Gracias al empuje de esa impronta evolutiva, el emporio de Munich arrasó recientemente con los premios ‘SportAuto 2014’, llevándose 5 primeros lugares en sendas categorías y una en el segundo puesto. ¿Qué indica esto? Que un carisma vanguardista trepida en toda su gama de productos, como el nuevo BMW Serie 4 o el nuevo BMW X4, sus dos audacias más recientes, donde destacan, casi como un sello de marca, lo deportivo y lo elegante en alta tesitura.

La Fluida Tendencia XP90143823

El totalmente nuevo modelo BMW X4 es un gran giro del emblema ‘blanquiazul’, que con estilo traslada el paradigma de marca a nuevos territorios, hollado en su momento por el X3, que si bien comparten plataforma, son temperamentos diametrales e independientes.

El X4 constata con su parrilla dual la semiente a la que pertenece, cuya deportividad ha adquirido mayor carácter y espíritu impetuoso. Un párrafo merece la geométrica de sus ópticas en sociedad con los halógenos, que conjugados con el brioso capó y la corpulenta toma de aire inferior, a cuatro segmentos desiguales, profundizan el espíritu libre… como todo BMW .

Los trazados irregulares y enérgicos de los laterales del X4 también se ganan una mención honorífica por las audacias obtenidas, que junto a los pasos de rueda acentuados y la clásica curva de sus cristales traseros, que siendo la misma para toda la marca, ha cobrado nuevos ímpetus. El innovador gesto X del modelo se torna aún más vivaz con el diseño en picada de su techo, estribos metalizados y el terminado en spoiler del maletero. Atrás, los elementos acentúan su estilo con altura en las tres acepciones de la palabra: la física, porque el X4 es alto, la del diseño per se por escapar de lo convencional; y la altura de la marca en sí, por derrochar fortaleza innovadora en sus suntuosas luces almendradas.

Interior en Visión X

La cabina del X4 produce sensaciones de clase en todos los aspectos y proyectiva sensación de poder y tecnologías. Su volante deportivo es un expeditivo centro de control a levas de conducción relevante y manejo intuitivo a otra escala, engalanado en piel Nevada, aplicaciones en aluminio, madera y costuras de alto registro premium, entre otras exquisiteces, donde la ‘ergo’ de sus asientos exclaman estilo propio intensamente deportivo, cuya textura al tacto es tan exquisita como suntuosa y cómoda.

El diseño del tablero responde a la esencia de los ‘Munich’, compactado, fluido y refinado, con la información a esferas en elegante despliegue. De serie, el sistema iDrive, para el control de la configuraciones del ‘infotaitment’ con la riqueza tecno de su pantalla central LCD de 8.8 pulgadas, que incluye el ‘Radio BMW Business CD In-Dash’. El flexible sistemaConnectedDrive’, exclusivo recurso de la casa, eleva la selección de aplicaciones de conectividad para mayor interacción hombre-mákina.

Potencia a Pulso X

Bajo el capó, la innovación del X4 expresa gran cúmulo de poder y excelente comportamiento en gasolina y diesel a bajo consumo, gracias a su exclusiva propulsión ‘Efficient Dynamics’.

El motor 2.0 litros TwinPower Turbo de gasolina, contiene184 caballos de fuerza; mientras que el diésel 2.0 litros cuenta con 190 hp y 400 Nm de torque, ambos en asociación con su transmisión ‘Steptronic’ de 8 velocidades.

Durante la prueba, el modelo proyectó su personalidad sobre el pavimento, gracias a su tecnología BMW TwinPower Turbo en su motor diésel, que escalan nuevos niveles de eficiencia, al contar con su avanzado sistema de inyección y de control de la potencia totalmente variable, que garantiza un óptimo dinamismo. ¿184 caballos?  No suenan mucho, es verdad, pero en la práctica el X4 es tan ágil que cabría preguntarse si hubo un error en los números; sin embargo las magnitudes de su torque hablan con autoridad con sus 400 Nm.

Avanzadas tecnologías complementan la experiencia de conducción, como la ‘Dirección deportiva variable’ con ‘Servotronic’, el sistema inteligente de tracción a las cuatro ruedas xDrive, exclusivo de la marca y el ‘Drive Performance Control’, sistemas que brinda una precisión excepcional en carretera, acorde al linaje BMW.

Innovación Elevada a la Potencia de X

BMW es un ‘balcón’ exclusivo que interpreta los cambios del mercado con versátil creatividad y sostenido sentido de anticipación para destacar un vanguardismo único e impetuoso, asumiendo el futuro como una especie de sinónimo. Sus avances en movilidad lo cubren todo en términos integrales: diseño, motorización desempeño y prestaciones, en una marca de alto rendimiento con sabor propio, larga tradición de placer, facilidad de uso cotidiano y consumada conducción. Estos valores se confirman en el X4con enérgica elegancia que irrumpe en nuestro país con toda su magia. Se trata de una creación sorprendente que da paso a nuevos estándares, afianzando al X4 en una órbita nueva dentro de su cultura premium. Excepcional en todos los sentidos de su análisis, la imagen atractiva e inconfundible de la marca vive en él un vibrante replanteamiento.

El X4 agrada en su vigor, place en su lujo y se disfruta en su poder, al posicionarse en un camino que pareciera no ser un SUV ni un coupé, pero que sabe a los dos, típico caso en que las partes hablan por el todo, ya que su potente carga innovadora refresca la marca en sí misma con posibilidades nuevas en lo deportivo y en lo emocional.