Juan Carlos García
5 septiembre, 2018

Fabricado con un millón de piezas de Lego Technic, incluido el motor, el Bugatti Chiron reproduce el original en modo de juguete, que hasta se puede conducir. Sus entrañas arrojan una “feroz” potencia de 5.3 Hp y 92 Nm de par máximo. El parecido entre ambos es encantador como espectacular, pudiendo circular hasta a 20 km/h.

La relación entre Bugatti y Lego viene de atrás. Ambas empresas mostraron hace unos meses un Bugatti Chiron que se convirtió en el auto de juguetería más caro y con mayor número de pieza de la historia. Para para dar vida a esta versión en bloques del superdeportivo, con un peso de 1,5 toneladas, se han tenido que emplear 13,438 horas de trabajo.

El resultado es tan bueno que a cierta distancia no se diferencia del modelo real, pero este Bugatti Chiron, además, cuenta con detalles de todo tipo para ser igual que el Chiron de verdad, hasta en el interior, incluidas muchas piezas móviles completamente funcionales, como el volante extraíble, los pedales de aceleración y freno o el alerón trasero desplegable.