Juan Carlos García
12 febrero, 2018

Dadas sus imponentes hazañas fuera de este mundo, Candide Thovex, con apenas 35 años ya está convertido en leyenda viviente como experto del freeride… o el arte-desafío de esquiar en terreno natural fuera de pista. Como parte de una colaboración con Audi, en los últimos meses, el intrépido francés ha estado buscando en todo el mundo nuevos y dramáticos lugares para esquiar.

En el 2015, la asociación con Audi le dio una oportunidad de mostrar su maestría, recogida en un clip de un Audi quattro que se hizo viral.

Thovex esquía en una ladera cubierta de hierba alpina, salta por encima de las carreteras, las carreras a través de un túnel pavimentada con chispas de sus esquís, maniobra alrededor de una manada de vacas lecheras y termina su viaje con un aterrizaje perfecto en el maletero de un Audi Q7.

Ahora continúa su trabajo con Audi, y los resultados esta vez no son menos sensacionales. Reunido con el Audi Q7, Thovex recorrió el mundo en busca de los lugares correctos donde intentaría conquistar las laderas menos convencionales en sus esquís de freeride especialmente diseñados.

Todo el equipo se mantuvo al margen de los conocidos escenarios de deportes de invierno y se centró en lugares donde no hay nieve, en Europa, América y Asia. Y Candide Thovex, por supuesto, no se intimidó por las condiciones imperantes, que no eran exactamente lo que cualquiera llamaría ideales para esquiar.

Yerba, arena, agua, selva, ceniza volcánica… nada le es ajeno, ya que las condiciones climáticas son un factor decisivo para cualquiera que intente esquiar.

Cuando hace buen tiempo, no hay nada que se interponga en el camino, pero todo se va por el desagüe si el clima no coopera. Afortunadamente para Candide no hubo lluvia durante la mayor parte del rodaje, y las condiciones fueron ideales para unas cuantos lances fantásticos que le dieron al francés la oportunidad de demostrar una vez más sus habilidades con gracia y una facilidad incomparable.