Juan Carlos García
17 febrero, 2014

El Presidente de Renault-Nissan, Carlos Ghosn, compartió ideas para disminuir la brecha en oportunidades para hombres y mujeres en el mundo corporativo. La incorporación de mujeres a la industria automotriz no es sólo un tema de negocios, sino también de competitividad.

Nissan en México y Japón son un reflejo claro de los esfuerzos por involucrar en mayor medida a las mujeres en procesos productivos y estratégicos de la compañía. Ghosn fue parte del panel ‘El crecimiento impulsado por motivos de género’ en el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés), en el mes de enero. Las mujeres son un elemento crítico para un crecimiento inclusivo, pero aún existen barreras vinculadas al género tanto en sectores públicos como privados.

La economía de Estados Unidos, por ejemplo, ha crecido en un 40% después de incorporar al sexo femenino a su fuerza laboral. Estadísticas también reflejan que aquellas compañías con mujeres en puestos directivos tienen un mejor desempeño que aquellas que no lo hacen.

La incorporación de las mujeres en la industria del automóvil es un claro reflejo del esfuerzo por reducir las diferencias de género aún existentes. Carlos Ghosn, hizo hincapié que a pesar de tratarse de un ámbito que parece estar acaparado por hombres, más del 80% de los vehículos vendidos en el mundo son influenciados por mujeres.

“Es importante tomar en cuenta la forma en que ellas ven el producto”, afirmó Carlos Ghosn. “Tener a mujeres en posiciones de liderazgo se convierte en un tema de negocios sobre todo cuando es una decisión en pro de la marca. No solo es una cuestión económica, sino también un tema de competitividad”, dijo.

Desde la perspectiva del CEO de la Alianza Renault-Nissan, el ámbito empresarial debe establecer principios y preguntar a las personas cómo podrían reducir la brecha de posibilidades profesionales entre hombres y mujeres, pero eso no será suficiente si no se establecen métricas donde año con año se trabaje para incrementar las cuotas de género dentro de las compañías.

“Las cuotas son importantes porque estas lideran a la acción, y la acción significa contratar, capacitar, entrenar y poner en el proceso de la compañía decisiones que busquen el desarrollo del potencial femenino en todos los niveles”, afirmó Ghosn tras poner como ejemplo el trabajo que Nissan Corporation contempla en el tema: cuotas de contratación y planeación en la sucesión. En la primera, el objetivo es incrementar el número de mujeres de todas las profesiones, incluidas ingenieros, año con año. En la segunda, se determina el plan de sucesión pues para su ejecución se solicita que al menos un 20% de los candidatos a cierta posición directiva sea del sexo femenino.

Nissan en Japón posee un 8% de gestión administrativa liderada por mujeres, una cifra tres veces mayor al promedio manejado en ámbitos corporativos en dicho país. Nissan Mexicana también se une a los esfuerzos por involucrar en mayor medida a las mujeres en procesos productivos y estratégicos. Es por ello que en esta entidad figuran mujeres en puestos directivos relevantes para el crecimiento de la corporación como Claudia Márquez, directora de mercadotecnia, María Eugenia Santiago, directora de comunicación corporativa, y Mayra González, directora y vicepresidenta de ventas.