Juan Carlos García
6 noviembre, 2013

Sebastian Betel sigue de luna de miel con la gloria, ahora imponiendo condiciones en el emirato de Abu Dhabi y haciendo las delicias de la Familia Real Emiratí.

Su aplastante victoria en el Gran Premio de Abu Dhabi no sólo era la 11a victoria del tetracampeón de la temporada, sino también su séptima en fila; un resultado que lo nivela con el récord de triunfos consecutivos de Michael Schumacher en 2004. Mark Webber, por su parte, terminó en segundo lugar para otorgarle al equipo su tercer doblete de la temporada y la 15ª en general. La última victoria de Sebastian estuvo decretada desde el principio. Cuando Mark se alejó lentamente de la pole position, Seb saltó al primer lugar. Nico Rosberg también tuvo un buen comienzo. Pasó a Mark en la primera curva y trató de desafiar a Seb. Sin embargo, no alcanzó el objetivo y la amenaza del piloto de Mercedes hacia Seb terminó allí.

En cuatro vueltas, Vettel ya había labrado una diferencia de tres segundos a su compatriota, y cuando Rosberg hizo su primera visita al pits, en la vuelta 10, la ventaja de Seb se había extendido a ocho segundos. Desde ese momento, Vettel continuó generando distancia, y cuando Mark luchó su paso de Rosberg en la vuelta 19, para robarle el segundo lugar, el liderazgo del campeón sobre su compañero de equipo fue de unos enormes 27 segundos. A partir de ahí, se trataba simplemente de controlar la pista hasta que apareciera la bandera a cuadros y de esa forma, cómodamente, llegó el momento de celebrar en grande.