Juan Carlos García
9 diciembre, 2014


Aventura, una palabra que se ha convertido en el común denominador de todos los que conforman el Jeep Club República Dominicana. Algo que para todos los seguidores de esta sección queda sobreentendido es que para los “Jeeperos” un fin de semana aburrido, no existe. Siempre se anda en búsqueda de la escapada perfecta junto a buenos amigos, familiares y compañeros de monteo.

Una vez más el Jeep Club República Dominicana salió rumbo a una de las rutas más disfrutadas y solicitadas para los pilotos: Bayaguana. Pero esta vez le vamos a hacer un pequeño cambio, que nos permitiera llegar al Salto, ya que en una ocasión anterior, por la cantidad de lodo, no pudimos llegar al Salto.

Esa mañana nos encontramos con los valientes aventureros bien temprano, para comenzar nuestro día, en dirección a Samaná, tomando la Autopista de Las Américas y desplazándonos hacia el norte por la nueva carretera hacia Samaná. A unos 5 kilómetros del segundo peaje, nos re-encontramos con ese pequeño camino a mano derecha que nos trae un sinnúmero de recuerdos. Al ver la entrada seca, pues pensamos que nuestro viaje no sería tan divertido, pero eso estaba a punto de cambiar mientras más avanzábamos por este camino, la vegetación comenzaba a cambiar a un tono verde vivo, señal de que no estaba tan seco como pensábamos. El lodo hace su entrada triunfal y es aquí donde comienza la diversión.

Vamos transitando por el camino angosto, que es justo el camino entre dos fincas, las cuales están muy bien cercadas, de repente se abre un poco el camino y vemos el camino que se ve a simple vista muy seco, pero debajo nos esperaba una sorpresa… estaba seco toda la parte superior pero debajo se escondía un lodo del resbaloso. Entra el primero y se queda a un cuarto de este trayecto, por lo que tiene que dar para atrás para volver a intentarlo con el 4×4 low y con más impulso. Como comprenderán es el momento de sacar las cámaras y tirar fotos a nuestros compañeros y animar a los demás para que superen este primer obstáculo. Para algunos esto parece que es su día a día, ya que lo pasan como si fuese doblando por la esquina para llegar a su casa, otros no tienen la misma suerte y son tenidos que ayudar o hacer uso de su whinchers. Esto es parte de la experiencia, debemos recordar que cada obstáculo es diferente, al igual que los pilotos y los vehículos, en muchas ocasiones los pilotos ganan, pero hay otras en las que gana el lodo.

Luego de unos cuantos kilómetros y unas cuantas pequeñas piscinas de lodo, nos encontramos con unas cuantas casas donde el camino se divide en dos. La última vez habíamos tomado el camino por donde no hay paso, pero esta vez con nuestro objetivo en mente, tomamos el camino sólido y nos dirigimos hacia el salto. Vamos por caminos vecinales, sin encontrar mayor dificultad. Pasamos por la ciudad de Bayaguana donde los residentes se impresionan al ver la caravana de Jeeps que cruzan por la ciudad y todos llenos de lodo. Al salir de la ciudad, tomamos de nuevo otro camino sin pavimentar por unos 10 kilómetros aproximadamente, donde luego a mano izquierda encontramos la entrada de un complejo, donde en su interior se encuentra el salto. Una vez dentro, nos esperaba otro pequeño recorrido de unos 5 minutos más hasta llegar al final del camino. Un letrero con las palabras escritas “Salto Alto” nos indicaban que íbamos por el camino correcto.

Nos desmontamos de los vehículos, pues ahora nos toca caminar un poco. Al ir bajando unas escaleras de piedra, el sonido del agua cayendo nos comienza a emocionar. Y no pasan dos minutos cuando podemos observar el salto, con 3 caídas de agua, a unos metros mas adelante. Sin tiempo que perder, los aventureros se precipitan al agua, la cual estaba en una temperatura envidiable y a la vez revitalizante después de toda la emoción que habíamos tenido en la entrada de esta ruta.

Después de un buen chapuzón, el compartir y la comida, es tiempo de recoger y tomar la carretera hacia Santo Domingo. Fue un día espectacular. La pregunta del grupo fue: ¿Cuándo volvemos?”

Les exhortamos a todos los que lean este artículo que se unan al Jeep Club y comiencen a disfrutar de las bellezas y maravillas que tiene nuestro país para ofrecernos y claro está, probar las bondades y versatilidad de su Jeep.
Para mas información del Jeep Club y formar parte de él, pueden visitar nuestra página: www.jeepclub.com.do o pueden escribir a contacto@reid.com.do