Juan Carlos García
7 julio, 2015

Estamos en pleno Mayo y se siente como si fuera agosto, ¡qué calor! ¿Para dónde vamos que podamos darnos un chapuzón?, como todos comprenderán, no es una opción desaprovechar la oportunidad de meter la neverita en el Jeep, llamar a unos cuantos amigos y dirigirnos a algún destino que nos permita utilizar el Jeep y que presente muchos obstáculos o algún paisaje espectacular.

Pues nos propusimos hacer una ruta, la cual ya se ha hecho en varias ocasiones, pero que es muy divertida y diferente, ésta es un poco corta, pero llena de mucho juego en arena y de transitar por un río en contra de la corriente, compartir en una playa… pero con agua dulce.

Esta ruta comienza en dirección a la zona sur, transitando por la Autopista 6 de Noviembre, con destino al cruce de La Toma en San Cristóbal, para girar luego a la derecha. Poco después de pasar frente a la Toma, seguimos en dirección noroeste, para llegar a un pueblo llamado Los Ramones, durante este trayecto, la vegetación se convierte en muy densa y vamos por toda la cima de las montañas, para esta época nos perdemos todas las amapolas, cuando hacemos esta ruta a principios de año, siempre nos topamos con ellas florecidas. Disfrutando entonces de muchas subidas, bajadas y curvas mientras atravesábamos las laderas de las montañas, cuando nos sorprende La Boca de los Ríos, y es tiempo de activar el 4×4, e iniciamos de inmediato un hermoso recorrido dentro del río, cumpliendo con nuestra promesa al inicio de la travesía. Es en este momento donde la cara de los participantes se ilumina, se llenan de emoción, llegó la diversión!

Luego de unos tres a cuatro kilómetros de andar y sobrepasar obstáculos de  piedras, cruces de río, montañas de arena y palos, llegamos al cruce del camino que comunica la comunidad de La Boca de los Ríos con La Colonia, pero todavía no hemos llegado, nos queda un sendero escabroso, lleno de piedras y un material muy similar al caliche. Empezamos a hacer un ascenso a través de la montaña, que nos va llevando por un paisaje de una abundante vegetación… como se estarán imaginando, la temperatura en este lugar es de unos 3 o 4 grados por debajo de lo que estaban sintiendo aquellas personas que se quedaron aburridos en la ciudad….

Después de unos cuantos kilómetros por este camino, llegamos a la carretera que conduce a la Colonia, pero saliendo un poco más abajo para continuar transitando hacia Cambita, es en este momento donde desactivamos el 4×4, pero haciéndoles a todos la salvedad de que no se pongan muy cómodos, porque esto sólo está comenzando.

Cruzamos entonces Cambita, para girar a mano derecha y dirigirnos hacia la dirección de la Presa de Valdesia. Luego de unos cuantos kilómetros después y unas cuantas montañas más, divisamos desde lo alto una planicie llena de arena que repleta de grama y la vemos interrumpida por un río, detrás del cual divisamos una pared en ángulo recto. ¿Qué piensa el dueño del Jeep? LLEGO LA HORA DE JUGAR EN LA ARENA!!!!! Y es precisamente lo que hicimos, desde que llegamos, nos toca insertarnos por un lugar que queda al extremo opuesto de dónde siempre nos estacionamos.

Ya después de un tiempo, viene la gratificación del baño agradable que nos brindaron las aguas templadas de este río.

Es tiempo entonces de sacar la comida que cada uno llevo y que cabe destacar, nadie come lo que lleva, todo el mundo se come lo que trajo el otro.   

Después del tiempo de reposo, llegó el momento de continuar nuestro trayecto escalando un poco más en dirección al pueblo Los Cacaos, el cual, nos da una vista panorámica de la ciudad completa, que con el sol a nuestras espaldas, la llena de una luz tenue, la cual nos invita al regreso y esto es justamente en la dirección que vamos.