Dhymar Cohen
7 septiembre, 2015

Corvette Z06 es sinónimo de adrenalina en estado puro y mákina espasmódica que tensa el corazón. Sencillamente es una bala que ofrece una aceleración feroz, manejo tenaz y la estabilidad a alta velocidad que pocos automóviles pueden igualar. Dado el fervoroso contenido de sus prestaciones, este torbellino del asfalto reclama la categoría de mega deportivo, que con su caja automática de 8 velocidades es capaz de acelerar de 0 a 100 Km/h en sólo 2.9 segundos, por sólo mencionar una de sus abundantes atrevimientos de fábrica. Desde la óptica de la cruz dorada, “el Z06 es la perfecta integración de energía, tecnología y  aerodinámica”, según Tadge Juechter, Ingeniero en Jefe del Corvette.

“Por US$135 Mil, sencillamente no existe nada igual. Para Cualquier otra creatura tecnología de semejante poder se necesitaría por lo menos funda y media de esos 135

Espíritu Competitivo Z06

Como tradicional abanderado a cuadros, el Corvette se llevó la gloria de la pasada edición 63 de las 12 horas de Sebring Mobil 1, considerada la prueba de resistencia más enérgica de los Estados Unidos. Fue un podio únicamente para Corvette y más nadie, como segundo en la general y segundo en la categoría de prototipos con un Corvette DP, que corrió con el número 10 en el equipo Wayne Taylor Konica-Minolta, seguido por otro Corvette DP con el No. 90. Este múltiple triunfo Corvette es sensiblemente significativo porque se produjo poco después del debut en el mercado del Z06, de modo que el bólido de la doble bandera salió de la fábrica a la meta en relampagueante triunfalismo.

Tenaz Diseño a Toda Pista

El diseño liviano y firme del Z06 ‘arquitecturado’ en química de aluminio y carbono, transforma su ligereza en una mákina rugiente y única. Un erotismo implícito queda insinuado en toda la carrocería, reiterándole a las pistas y a la calle que su frontal escrupulosamente estético ejecuta muy bien su rol aerodinámico, cuya protagónica parrilla no sólo disipa el aire caliente, sino que también contribuye con la fuerza descendente. La mirada de sus grupos ópticos en actitud LED, de trazos voraces, hacen de la angulosidad del Z06 su idioma exclusivo, 1. Corvette Z06 Un Campeon de Pistas Toma las Calles de Santo Domingo - MAKINAScaracterística acentuada por su capó de largo aliento, ungido de carbono en su región interna, sobre el cual sus intensos respiraderos congregan toda su fuerza deportiva. Igualmente de fibra de carbono es su panel removible sobre el techo, por todo lo que este material premium contribuye a la estética y al bajo peso del Z06. Las grandes cavidades para las ruedas, los hombros altos y la enérgica dinámica de todo el perfil, conforman una apasionada visión de placeres geométricos. La tonificada fuerza de sus luces traseras, su trazo cuadriforme y su cuarteta de escapes, envían al torrente vial por donde va circulando un claro mensaje de poder. A diferencia del Stingray, un spolier integral circunda todo el ‘fuselaje’, que junto a las vistosas branquias aumentan su carácter deportivo, amén de sus tomas de aire laterales… un alarido ‘al Z06 por ciento’. En síntesis, un diseño orientado a la funcionalidad pura, donde la estabilidad y el agarre en las curvas alcanzan altísimos atributos.

Cabina Ultra Racing

Empoderado de prestaciones, el interior del Z06 abraza a su piloto con vivaz ambiente inteligente y deportivo en un habitáculo que surte inquietantes emociones: tapizado integral en Napa, aluminio, fibra de carbono y microfibra de gamuza. Su volante en piel es un detalle 13. Corvette Z06 Un Campeon de Pistas Toma las Calles de Santo Domingo - MAKINASde confort todo el recorrido, mientras el ‘Head Off Display’ proyecta la información vital sobre el parabrisas. El tablero enfocado al conductor es intenso, dinámico y apasionado, donde la información analógica y digital comparten responsabilidades con esteticismo evocador y donde todas las indicaciones son deleitablemente personalizables.

Su ‘Active Rev Matching’ permite acceder electrónicamente a cinco modos de conducción, brindando hasta doce variables de rendimiento que personalizan la experiencia de manejo en grado mega. Su exclusivo sistema PDR (Performance Data Recorder) analiza y graba las vivencias del conductor, junto con información de desempeño en tiempo real.

El MyLink de tercera generación del Z06 establece nuevas complicidades de infotaitment’, con su pantalla táctil HD de 8″, a través de funciones para Apple, Bluetooth y los recursos más avanzados, a lo que se suma su sistema de audio Bose de 10 bocinas con caja de bajos que seduce los tímpanos. Justo a la mano derecha, la palanca tensada en piel de ante sella la masculinidad del habitáculo.

Sus asientos “Competition Sport” en piel a dúo tono, con costuras exquisitas, ocultan su estructura de magnesio, no de acero, para aportar ligereza, con atrevidos refuerzos laterales para más belleza y soporte; son piezas deleitables de ver y más ergonómicos de disfrutar, por promover una postura más íntimamente acorde a las exigencias de una carrera profesional.

Fue necesario contener la adrenalina, en una mákina capaz de devorar el 0- 100 en sólo 3.2 segundos y embalarse en el cuarto de milla en sólo 10.95 segundos”

La Mákina de los 650

Primero lo primero: el nuevo Corvette Z06 es el auto más potente jamás creado por Chevrolet. Sus 650 caballos de fuerza son emocionantes de decir pero aún más excitantes de asimilar cuando el acelerador es pisado en sónicas de estruendo. Vaciarle tanto caballaje a este rápido y furioso americano igualmente obliga a reiterar que se trata de una mákina excepcional, en la estrategia Corvette de llevar a la calle su pasión triunfadora vivida en las pistas.

Tanta potencia fluye gracias a su motor de 6.2 litros, V8 LT4 sobrealimentado, que con sus 881 Nm de torque da cuenta de su poder abrumador. Una capacidad del todo imponente, que contrasta gratamente con su trato de exquisito rendimiento, que hace de la conducción diaria una experiencia lúdica.

Abordando las riendas de este ‘todo poderoso’ versión manual de siete velocidades, fue necesario contener la adrenalina, en una mákina capaz de devoran el 0 a 100 en sólo 3.2 segundos y embalarse en el cuarto de milla en sólo 10.95 segundos, a una velocidad de 203 km/h.

La distancia entre ejes es óptima, dando lugar a una mákina de motor central, lo que se traduce en un perfecto equilibrio, un idílico balance en acción que hace honor a la casta súper deportiva de Corvette por su magistral relación peso-potencia. Su ‘personalidad balística’ es resultado de su carga aerodinámica, que parece personalizarse en la medida que se le exige al acelerador, pero dócil todo el trayecto.

La firma sónica del Z06 arrebata el entendimiento, porque sencillamente por US$135,000 no existe nada igual; o lo que es lo mismo, cualquier otra creatura tecnología de semejante poder y que brinde emociones al límite se necesitaría por lo menos funda y media de esos 135.

Soñada Mákina de la Velocidad

El Corvette ha sido un ícono de altas prestaciones desde su nacimiento, por lo que el Z06 es un acaudalado legado que rueda con todo su ímpetu, en homenaje a los autos de carreras Corvette Racing de siempre. Su sed de circuito le entrega las riendas de sus 650 caballos al usuario de calle que pueda ‘cabalgarlos’, por ser su deportivismo secular un ente erotizado que seduce. Cada parte ejecuta muy bien su rol estético y funcional, arrojando una mákina escrupulosamente hermosa, que Santo Domingo Motors presenta en sus vitrinas como el fuera de serie que es. Su aerodinámica sideral fraguada en la ciencia del túnel está concebida para raptar la velocidad, pleno de ligereza, dados los elementos de clase ‘light’ empleados en su manufactura.

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