Juan Carlos García
12 febrero, 2015

El diminuto robot que habla, conocido con el nombre de Kirobo, ha hecho historia en la ciencia de la robótica, después de pasar 18 meses a bordo de la Estación Espacial Internacional. Este robot humanoide destinado por Toyota para la comunicación y otros objetivos, regresó a la Tierra como pasajero en el CRS-5 Dragón, la nave de suministro de carga de SpaceX, que amarizó con éxito en el Océano Pacífico el día de hoy.

Con sólo 34 centímetros de altura y un peso de alrededor de un kilogramo, Kirobo podría ser el perfecto candidato para un vuelo espacial de larga duración. Para los socios fundadores del Proyecto Robot Kibo, sin embargo, el envío de un astronauta audazmente androide y diminuto al espacio, es un primer paso importante hacia la comprensión de cómo los seres humanos y los robots podrían interactuar en el espacio en el futuro. El proyecto es el resultado de la colaboración entre un racimo de instituciones:

La Universidad del Centro de Investigación de Tokio de Ciencia y Tecnología Avanzada (RCAST)

Con sede en Kyoto Robo Garage Co., Ltd.

Toyota Motor Corporation

La Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón (JAXA)

RCAST y Robo Garage trabajaron en el hardware y el movimiento del cuerpo, con Toyota que proporciona la tecnología de reconocimiento de voz y Dentsu contenido manejo conversación, así como la gestión general del proyecto.

Siendo la primera mákina que habla desde el espacio exterior, Kirobo lo hace exhibiendo un simpático aspecto y dinámica actitud, mostrando una capacidad de movimiento impresionante y en proceso de perfeccionar aun más sus habilidades.

Pero el video habla más que mil palabras.