Leslie Alcántara
28 mayo, 2015

Desde que hace exactamente 40 años, un BMW 3.0 CSL pintado por Alexander Calder formara parte de las 24 Horas de Le Mans, la BMW Art Car Collection ha fascinado tanto a los amantes del arte o entusiastas del diseño, como a fans de los automóviles y de la tecnología en todo el mundo.

Desde la invención del automóvil, los artistas se han inspirado en la emoción de la velocidad, en el fenómeno de la movilidad y han convertido a los coches de carrera en ejemplos de escultura moderna. Desde 1975, los BMW Art Cars han sido los principales representantes de esta historia. La idea de los BMW Art Cars surgió del Hervé Poulain, piloto de carreras y entusiasta del arte.

Hace 40 años, Poulain pidió a su amigo, el artista Alexander Calder que aplicase su talento creativo en su coche de competición. Junto con Jochen Neerpasch, entonces director de BMW Motorsport, nació el primer BMW Art Car que, instantáneamente, se convirtió en el favorito de la multitud que se encontraba en la pista de carreras. Desde entonces, las nuevas incorporaciones a la BMW Art Car Collection se han ido realizando en intervalos irregulares a lo largo de los años, pero con obras de arte únicas de artistas como Andy Warhol, Roy Lichtenstein, David Hockney y Jeff Koons.

“Los BMW Art Cars producen un emocionante punto de encuentro entre coche, tecnología, diseño, arte y deporte del motor”, refleja Maximilian Schöberl, Vicepresidente Senior de Asuntos Corporativos y Gubernamentales de BMW Group. “Los 40 años de historia de nuestras ‘esculturas rodantes’ son tan únicos y especiales como los artistas que las crearon. Los BMW Art Cars son un elemento esencial y característico de nuestro compromiso cultural global” concluyó el directivo.