Juan Carlos García
30 enero, 2014

La nueva mákina de la Escudería Infiniti RedBull es un monoplaza exquisito, a la espera de que su majestad Sebastian Vettel lo ponga en la estratósfera. Red Bull lo presentó con un ojo puesto en el quinto título consecutivo de la Fórmula Uno, pero el ingeniero en jefe Adrian Newey dijo que un importante cambio a motor de seis cilindros significa que el próximo campeonato “está para cualquiera”.

El cuatro veces campeón Vettel y su nuevo compañero, el australiano Daniel Ricciardo, quitaron la cubierta al RB10 en el circuito de Jerez de la Frontera un poco antes de que comenzaran las pruebas. Luego posaron para fotografías con Newey y el director de la escudería Christian Horner.

La Fórmula Uno cambia las reglas para diseño de los motores en cada campaña, pero las enmiendas de este año obligaron a las escuadras a hacer modificaciones importantes. Eso ha llevado a especular sobre los problemas que Red Bull podría enfrentar para mantener el dominio que ha tenido durante cuatro años. En la temporada pasada Vettel igualó la marca de 13 victorias en una campaña que impuso Michael Schumacher.

Red Bull dijo que su auto es “nuestra primera interpretación de las radicales nuevas regulaciones técnicas de la F-1” y que “tiene poco en común con sus predecesores”. Newey aceptó que las nuevas reglas pueden darle a Ferrari, Mercedes y Lotus una mayor oportunidad de acabar con el reinado de Red Bull. “No puedo ver a algún favorito”, dijo Newey, quien es ampliamente reconocido como el mejor ingeniero de la Fórmula 1“Todo es nuevo y está abierto. Está para cualquiera”, comentó.