Juan Carlos García
14 junio, 2016

Luego de tras tres años y medio llenos de éxitos sin precedentes en los mercados internacionales, el buque insignia de Maserati se actualiza con un restyling de su exterior, interiores más refinados y un incremento de elementos de alta tecnología, además, la introducción de las versiones GranLusso y GranSport dan paso una nueva estrategia de la gama.

La quintaesencia de las berlinas deportivas italianas llega para continuar aumentado su imagen, en un modelo que ha vendido más de 24,000 unidades en 72 países.

El nuevo Quattroporte se caracteriza exteriormente por su renovado frontal, con perfil en negro mate en el parachoques delantero y spoiler en negro mate en el trasero. También la nueva parrilla delantera, icono de la identidad de Maserati, tiene ahora unas nuevas formas, inspiradas en el concept Alfieri y ya presentada en el Levante: más cónica e imponente, introduce elementos nuevos verticales cromados haciendo contraste con la profundidad dada por las formas “boca de tiburón”. Otros detalles que caracterizan al nuevo Quattroporte son los faldones laterales en negro mate y los espejos retrovisores externos, ligeramente modificados en sus líneas para incorporar nuevos elementos tecnológicos.

Las mejorías en los interiores han sido pensadas para resaltar la pureza del conjunto, resaltando solo las partes funcionales  y buscando la integración de los nuevos elementos en el interfaz en la zona del infotainment y en la consola del túnel.

Al detalle, en la zona central del rediseñado salpicadero ahora se encuentra un display de alta resolución de 8.4” con función multi-touch. Este área se caracteriza por un nuevo elemento en el que se han integrado de manera continua el display, el nuevo climatizador y un nuevo túnel central, enfatizando la pureza de la composición volumétrica típica del Quattroporte.