Juan Carlos García
16 febrero, 2014

Imagínese la escena: de pronto se crea una oquedad en el piso y se traga todo lo que estaba allí, si eso es grave, más dramático resulta cuando vemos que 8 super deportivos Chevrolet Corvette se los tragó la tierra.

El hecho ocurrió en un museo de autos en el estado estadounidense de Kentucky. Un agujero se abrió de la nada y las mega naves se fueron a pique, literalmente. Fueron ‘absorbidos’, junto con el pedestal en el que estaban. El boquete se originó durante la noche, sin motivo aparente.

Nadie resultó herido, pero se decidió cerrar temporalmente el museo para los visitantes. El pedestal de una de las salas del museo se cayó en un gran sumidero. En el pedestal había 8 automóviles, seis de los cuales resultaron dañados. Los guardias del museo llamaron de inmediato a los bomberos.

Según el museo, la profundidad del pozo es de unos seis metros. Esto corresponde aproximadamente al tamaño del pedestal en el que se exhibían los autos. En el lugar trabajan expertos que tratan de establecer la causa del accidente. Es la primera vez que se registra un incidente de este tipo en este museo.

Antes de convertirse en sala de exposiciones este mismo recinto se utilizó como una de las plataformas donde se producía el Chevrolet Corvette, un auto deportivo estadounidense que se produce en diferentes versiones desde 1953 hasta hoy en día con siete generaciones de estos autos. El Museo Nacional de Chevrolet Corvette (The National Corvette Museum) se fundó en 1994 en Kentucky en parte de lo que era la fábrica para la producción de estos automóviles.