Dhymar Cohen
20 abril, 2015

Cuando se preguntó qué modelos actuales tenían el potencial para convertirse coleccionables clásicos, dos eran los nombres que se destacaron en los rankings de la revista ‘Motor Klassik’: el Alfa Romeo 4C, que ganó la competencia del ‘Futuro clásico’ en la categoría coupé para el segundo tiempo, y el Abarth 595, que atrapó el título en la clase de motores de desplazamiento pequeño. Diseño italiano y la tecnología inspirada en las carreras están destinados a dominar las décadas por venir.

Las versiones modernas de la coupé Alfa Romeo 4C, la tecnología más el estilo Fórmula 1, y el Abarth 595, despertaron el entusiasmo de los amantes de los vehículos clásicos, tecnología inspirada en las carreras y el rendimiento supercar. Su encanto sin par tendrá una duración de las próximas décadas. Esto es lo que los lectores expertos de ‘Motor Klassik’ piensan al haber elegido Alfa Romeo 4C ‘El Futuro clásico’ por segunda vez consecutiva en la categoría coupé, donde la competencia es particularmente rígida. El Abarth W 595 por primera vez en la categoría de cilindrada pequeña. El modelo fue, con mucho, el más votado por los más de 20,000 entusiastas de veteranos que participaron en el “Motor Klassik Premios 2015”.

La famosa revista pidió a los lectores, la mayoría de los cuales son propietarios de autos clásicos, para decir que la corriente los modelos que pensaban tenían el potencial de convertirse en un icono atemporal, al punto de ser nombrado ‘Future Classic’, es un indicador importante de las tendencias en la escena del auto coleccionable de mañana.

El dos veces ganador de Alfa Romeo 4C y el novato Abarth 595 heredan una tradición importante. Otros modelos Automóviles Fiat Chrysler recibieron el título de la ‘Future Classic’ en el pasado. En 2009, el Alfa Romeo 159 y el Alfa Romeo 8C Competizione se impusieron en sus respectivas categorías, mientras que en 2012 y 2013, uno de los trofeos más codiciados fue al Fiat 500. Alfa Romeo también fue galardonado en otras categorías ‘Motor Klassik’ en el pasado. Por ejemplo, en 2012 los lectores eligieron los años 1930 Alfa Romeo 6C 1750 como “Clásico del Año ‘.

La segunda victoria en el concurso de la “Future Classic ‘es una confirmación más de la atracción del Alfa Romeo 4C. Antes de esto, el coupé fue nombrado ‘Mejor Auto’ por ‘Auto Motor & Sport’ y ganó el título de “Auto Trophy ‘organizado por’ Auto Zeitung ‘en Alemania, fue nombrado “Modelo del Año “por la revista FHM en el Reino Unido, y fue elegido simplemente “The Most Beautiful Car del Año” en una encuesta en línea en todo el mundo organizada por el Festival de automóviles en Francia.

El Alfa Romeo se ajusta a la mejor tecnología derivada del mundo de las carreras. Con una cabina de fibra de carbono monocasco y el uso extensivo de aluminio (en el compartimiento del chasis y el motor) y materiales compuestos especiales (para el cuerpo), el coupé biplaza tiene un peso en vacío de 895 kg y una relación peso-potencia de menos de 4 kilogramos: eso es un récord incluso para un superdeportivo. Al igual que el flamante y casi idéntico (con la obvia diferencia de la parte superior abierta) versión spyder, el Alfa Romeo 4C cuenta con un motor turbo de cuatro cilindros de inyección directa desplazando 1,750 cm³ y entrega una potencia de 176 kW (240 CV).

El Abarth 595 también tiene un ADN de carreras. El propio nombre es un homenaje a uno de los autos de carreras más exitosos de la década de 1960 que contribuyeron a la fama del fabricante Carlo Abarth. El clásico Abarth 595 cosechó victorias con su modesto motor de 32 caballos de fuerza, mientras que el 1,4 litros turbo de su homólogo moderno estado-of-the-art desata cinco veces más energía (igual a 132 kW, con 180 caballos de fuerza bajo el capó. Esto hace del modelo italiano con la insignia de escorpión uno de los más poderosos en los segmentos Touring y Competencia.

El doble éxito del Alfa Romeo 4C y del Abarth 595 en los ‘Motor Klassik Premios 2015’ es una prueba de la apelación constante de la industria automotriz italiana con el tiempo. Y dada la creciente importancia de los veteranos como “reserva de valor”, nadie puede acusar a los lectores ‘Motor Klassik’ de no haber predicho.