Juan Carlos García
13 junio, 2014


Originalmente conocida como Österreichring y más tarde como simplemente ‘A1-Ring’, el proverbial anillo de Infiniti Red Bull será nuevamente sede del primer Gran Premio de Austria desde el nostálgico 2003, cuando Ferrari rugió al mundo su victoria. 11 años después el planeta es otro, y los pilotos y motores son de nueva generación, por lo que la escudería de ‘la casa’ está llamada a imponer condiciones en lo que puede ser de su primera victoria como ‘bólido anfitrión’.

El dúo del ‘Tetra’ y Ricciardo recorrieron el ‘redbúlldromo’ para explicar las características únicas de la pista de 4.3 kilómetros, lidiando con un clima cambiante, sus cuatro mejores oportunidades de adelantamiento, nueve esquinas de la pista y los cuatro tramos de alta velocidad.