Juan Carlos García
4 febrero, 2019

Ford se lanzó en grande en la estación de trenes de Michigan de 18 pisos, la cual usó como un lienzo colosal para recrear sus días de gloria, su revitalización y su futuro, valorado en 1.2 millones. La compañía busca dar forma al futuro de la movilidad y el transporte.

El Festival de invierno de la estación central de Michigan de Ford abrió hoy a una gran multitud que desafió el clima para disfrutar de un espectáculo de luces en 3D en el icónico edificio, un mercado nocturno y una exposición de artefactos de la estación de trenes, la primera de su tipo, curada por la Sociedad Histórica de Detroit. Otras actividades para la familia incluyen pintura en vivo de grafiti, pintura facial, fogatas con mores, demostraciones de artistas, presentaciones en vivo, tiendas de vendedores, puestos comunitarios y una escultura de hielo de la estación de tren.

El festival de 10 días es una extensión de la presencia del Ford International North American Auto Show. Aprovechando la avanzada tecnología de mapeo de proyección 3D y la narrativa a la antigua,

“Hemos planeado que el festival coincida con NAIAS para que podamos brindarles a los invitados a los salones automovilísticos y a los residentes locales una experiencia de marca única e inolvidable”, dijo Garett Carr, gerente global de eventos y ferias automotrices de Ford. “Estamos utilizando el punto de referencia más famoso de Detroit para cautivar a una audiencia a través de una narración dramática. “Ya sea al volante de uno de nuestros vehículos o invitando a la gente a ver a dónde vamos como compañía, las experiencias personalizadas de este tipo son fundamentales para ayudar a los clientes en un mercado ruidoso“.