Juan Carlos García
5 diciembre, 2018

El nuevo Ford Edge presenta un nuevo sistema de desconexión de tracción en las cuatro ruedas basado en inteligencia artificial que ayuda a mejorar la tracción y la eficiencia del combustible

La desconexión de tracción en todas las ruedas utiliza sensores de alta tecnología para monitoriar las condiciones de la carretera y en una fracción de segundo cambia entre la tracción delantera y la tracción total inteligente en todas las ruedas.

Otras nuevas tecnologías del Edge que ayudan a reducir el consumo de combustible incluyen los nuevos motores diésel EcoBlue de 2.0 litros, la caja de cambios de ocho velocidades y la tecnología Auto Start-Stop de serie.

Desde hace algún tiempo, Ford ofrece la tecnología de Tracción Total Inteligente para vehículos como el Ford EcoSport, Edge, Galaxy, Kuga, Mondeo y S-MAX, que mide la forma en que las ruedas se agarran a la superficie de la carretera y puede ajustar la distribución de par entre las ruedas delanteras y traseras en menos de 20 milisegundos -veinte veces más rápido de lo que se tarda en parpadear- para conseguir un equilibrio más seguro en la carretera.

La nueva tecnología de desconexión de tracción a las cuatro ruedas que debuta en el nuevo Ford Edge va un paso más allá, utilizando información de docenas de sensores de alta tecnología para determinar en una fracción de segundo si se necesita la tracción inteligente en las cuatro ruedas, y proporciona un ahorro de combustible de aproximadamente el 6.5 por ciento mientras se opera en el modo de tracción en las ruedas delanteras.

La desconexión de la tracción a las cuatro ruedas es sólo una de las tecnologías que ayuda a los nuevos conductores de Edge a reducir su consumo de combustible.

El motor diésel EcoBlue de 2.0 litros de Ford con 190 CV (y 238 CV en formato biturbo) proporciona la potencia, el par y el rendimiento de un motor de mayor capacidad, junto con la eficiencia del combustible y las bajas emisiones de CO2 de motores de menor capacidad*.

Una nueva caja de cambios automática de ocho velocidades ayuda a los conductores a utilizar el rendimiento del motor de forma más eficiente, e incluso incluye el calentamiento de transmisión activa que utiliza la energía térmica recuperada para calentar la transmisión a la temperatura óptima más rápidamente.