Juan Carlos García
30 julio, 2018

Por estar registrando en la pole position en el lugar 77 pole position, pocos que pensaban que el piloto británico saldría airoso en Hungría. Pero una exhibición nerviosa de Ferrari el domingo le permitió a Hamilton llegar a su victoria número 67, compartiendo el podio con su archi-rival Sebastian Vettel y su compañero de equipo Kimi Raikkonen.

El Mercedes parecía duro de conducir durante toda la práctica del viernes y el sábado. Pero el domingo, el cuatro veces campeón parecía tener el W09 exactamente donde lo quería, ya que controló la carrera para extender su ventaja sobre Sebastian Vettel en la clasificación de pilotos a 24 puntos.

A poco de tres vueltas, Bottas golpeó al Red Bull de Daniel Ricciardo cuando el australiano intentó pasar a la curva 1 para marcar un final desordenado para el finlandés, que terminó en el quinto puesto, posición que mantuvo incluso con el tiempo de 10 segundos, pena que recibió después de la carrera por su papel en el incidente.

Pierre Gasly condujo un extraordinario Grand Prix para terminar sexto para Toro Rosso, liderando cómodamente a casa a Kevin Magnussen en el Haas, mientras que Fernando Alonso le dio algo a McLaren para sonreír, llegando en el puesto 8. El Renault de Carlos Sainz y el Haas de Romain Grosjean completaron el top 10.

Hamilton pedaleó 10 vueltas después de su compañero de equipo, y con Vettel liderando la carrera y casi exactamente una parada en boxes delante de Bottas en la pista, parecía como si Ferrari estuviera trabajando perfectamente en Mercedes. La idea era enfrentar a Vettel después de una larga espacio con los neumáticos blandos. Esa era la teoría, pero como quiera Hamilton salió triunfante.