Juan Carlos García
14 mayo, 2018

El deportivo de diseño atemporal y una gran tradición en el deporte del motor, debutó es la edición 64 del Salón del Automóvil de París en 1978. Diez años antes, el BMW 2800 CS ya había entrado en la era de los “grandes coupés”, modelos que representaron toda una época en carretera como en  circuito.

El estilo de la carrocería del M1 es obra del diseñador italiano Giorgio Giugiaro. La intención de los bávaros fue que el nuevo coupé tuviera claramente un diseño italiano. Se diseñó sobre la base del BMW turbo con puertas de “alas de gaviota“, un prototipo con turbocompresor creado en 1972 por el diseñador de BMW Paul Bracq.

Bracq y Giugiaro ya habían colaborado antes para crear el BMW Serie 6 Coupé. Por contraste, el motor de seis cilindros en línea del vehículo fue una obra maestra de Múnich. Al igual que el concepto del vehículo, la tecnología de transmisión se diseñó para dominar los retos del circuito y cumplir los requisitos para obtener la licencia como vehículo para carretera. La versión ‘de calle’ del BMW M1 era el deportivo alemán más veloz. La serie Procar proporcionó parte del programa para las carreras del Campeonato Mundial de Fórmula 1, y el BMW M1 se colocó en la línea de salida con un motor de hasta 490 caballos de fuerza. La turbocompresión aumentó la potencia a 850-950 Hp para carreras conforme a las normas del Grupo 5.

 El M1 no sólo fue un auto deportivo y de carreras extraordinario, de la misma manera también fue una singular obra de arte. En 1979, el ídolo del pop art mundialmente famoso Andy Warhol trabajó sobre un M1 listo para competir, usando sus pinceles y pintura para convertir al M1 en una de las obras de arte más rápidas del mundo.

 Ese fue el cuarto Art Car de BMW, una serie de ejecuciones artísticas basadas en diferentes modelos de BMW. Warhol fue el primer artista en pintar la carrocería del auto directamente con los potentes trazos de su pincel: Pero el carro es mejor que el arte“, se dijo a sí mismo Warhol más tarde en un comentario hilarante.

Con el número 76, el BMW M1 Art Car luchó por el título en Le Mans a lo largo de las 24 horas completas, terminando finalmente la carrera en sexto lugar.