Juan Carlos García
11 mayo, 2014

El piloto más rápido de la Fórmula 1, invencible bajo lluvia en piso mojado, conocido como el mejor de la historia de la velocidad, logró 3 campeonatos, 2 subcampenatos, 41 victorias, seis de ellas en el Gran Premio de Mónaco, 80 podios y 65 pole positions…. todo un consentido de la fanaticada. Fue hace 20 años que el deporte de la velocidad perdió a una de sus figuras más emblemáticas, un conductor que definió en la imaginación del público lo que un piloto profesional debería ser. Infiniti Red Bull Racing rindió un homenaje al héroe de mil batallas. Osado, comprometido, enfocado, valiente, implacable y despiadado, Ayrton Senna era todo esto, pero además poseía la habilidad de convertir la experiencia de ser un deportista de clase mundial que opera al máximo de sus capacidades, en un lenguaje en el que cualquier persona podía identificarse.

Tal vez fue la accesibilidad, la humanidad y la naturaleza emocional volátil que convirtieron a Ayrton Senna no sólo en un gran piloto de la Fórmula 1, sino también en un deportista legendario. El pasado fin de semana, en Imola, el escenario del terrible accidente que tomó la vida del brasileño el 1º de mayo de 1994, así como el lugar donde el piloto austriaco Roland Ratzenberger perdió la vida un día antes en la fase clasificatoria, el Autódromo Enzo e Dino Ferrari abrieron sus puertas para ser sede de una conmemoración de cuatro días de los logros de la superestrella brasileña y de la estrella en ascenso austriaca. Antiguos y actuales pilotos de la Fórmula 1 se reunieron con el personal de equipo de todas las épocas, más miles de fans, para conmemorar a los dos pilotos caídos. Sólo pocas personas en la Fórmula 1 no albergan recuerdos de Senna, y los miembros de nuestro equipo Infiniti Red Bull Racing no son la excepción.