Juan Carlos García
4 febrero, 2019

 Es el sábado 15 de diciembre, justo antes de la Navidad y como entenderán, quedarnos quietos no es una opción, por lo que el Jeep Club tenía que conseguir una comunidad a la cual pudieramos llevar alegría en esta época. Hace ya unos siete años se hizo la segunda Entrega de Canastas del Jeep Club, al poblado de Castillo, una comunidad que  se encontraba detrás del Salto de Aguas Blancas, en Valle Nuevo, siendo esta una de las comunidades que fueron desalojadas del Parque. Fueron relocalizados en esta comunidad, a la cual le pusieron el nombre de Villa Popy, a los moradores se les construyeron casas y les cedieron tierras para que pudieran cultivar.

A más de 160 kilómetros y a más de mil trescientos (1,300) metros sobre el nivel del mar, nos dirigimos a Villa Popy en Constanza. Esta ruta ecológica partió de las oficinas de Reid & Compañía, ubicadas en la avenida John F. Kennedy, aproximadamente a las 7:00 am, transitando por la Avenida John F. Kennedy y tomando la Autopista Duarte, rumbo hacia Constanza donde haríamos nuestra primera parada en el Valle de Tireo.

Una vez todos listos y recargados de agua y combustible, continuamos el rumbo a nuestro destiono. Todos venimos disfrutando de una agradable brisa que es característica de esta parte de nuestro país, gracias a los metros que tenemos sobre el nivel del mar.

Atravesamos el pueblo de Constanza y giramos a mano izquierda, enfilando para Valle Nuevo, ya por ahí viene el fin del pavimento y nos meteremos en camino de tierra, el cual estaba bien seco, por lo que no pudimos disfrutar mucho sin el techo del Jeep Wrangler, para evitar el polvo, pero los paisajes eran de postales y vamos viendo todo el verde que nos rodea, así como las plantaciones que se han ido adueñando de las laderas de las montañas. Después de unos cuantos kilómetros todos inmersos en los paisajes y en los pequeños obstaculos del camino, llegamos a Villa Popy.

Villa Popy cuenta con unas 53 familias y más de 80 niños en ella. Al abrir las puertas para desmontarnos, nos golpea una acogedora brisa y eso que llegamos  alrededor de las  11:30AM y estábamos a una temperatura de unos 24°C. Al ver esta caravana de Jeeps, los residentes de Villa Popy iban saliendo. Inmediatamente nos pusimos manos a la obra! Mientras algunos desmontaban las canastas, otros iban con ellas en mano, tocando las puertas de los residentes para hacer entrega de estas. Los residentes, tímidos y sorprendidos de lo que acababan de recibir, no tenían palabras para expresar su gratitud, y lo hacían con una sonrisa que hablaba por si sola. Este año, en adición a las canastas, preparamos unas fundas para los niños, los cuales contenían juguetes para ellos. Estos inmediatamente se pusieron a jugar con los obsequios que se les acababa de entregar. Fue increíble como el pueblo se envolvió en felicidad en cuestión de minutos.

Después de realizada la entrega de canastas y juguetes, es hora de continuar nuestra travesía y enfilar para Valle Nuevo, con destino a San José de Ocoa.

En el medio del camino nos estacionamos para conversar un poco entre los integrantes, así como para compartir el almuerzo entre todos los que estabamos presente.

Continuamos nuestra travesía de regreso y haciendo la parada reglamentaria en la Pirámide. La temperatura en este punto era ya de 15oC, pero fue un momento interesante para conversar y estirarnos un poco. Ya es tiempo de comenzar el descenso y es bueno destacar que los paisajes que se pueden ver son de los más preciosos que tiene nuestro país para ofrecer. Hay un punto justo después de salir de Valle Nuevo, que se camina en la cima de la montaña y se ve cómo estamos en este mismo borde y vemo sde un lado para otro, es sencillamente espectacular. Para deleite de los presentes, el descenso es al atardecer, teniendo la dicha de observar las nubes bajando y cubriendo las montañas vecinas, el sol se escondía detrás de las montañas y de las mismas nubes que se encontraban a nuestro alrededor…  como comprenderán, esto fue todo un espectáculo.

Hicimos una parada técnica en el puente casi llegando a San José de Ocoa, para hablar, estirar un poco las piernas y a la vez compartir entre amigos. En este momento estamos todos con una sonrisa y satisfechos con la obra que habíamos realizado.

Será ya hasta el año que viene para nuestra próxima ruta, que esperamos sea muy pronto y que en el 2019 las rutas por venir sean aún mejores y podamos ayudar a más comunidades como estas.

Les exhortamos a todos a que se unan al Jeep Club y comiencen a disfrutar de las bellezas y maravillas que tiene nuestro país para ofrecernos y claro está, vivir de una experiencia que solo se puede vivir en un Jeep®.

Los requisitos para pertenecer a este Club son bien sencillos:

  1. Tener MUCHAS ganas de divertirse
  2. Tener espíritu aventurero
  3. Tener un vehículo de la marca Jeep

Para mas información del Jeep Club y formar parte de él, pueden visitar nuestra página: www.jeepclub.com.do o pueden escribir a contacto@reid.com.do