Juan Carlos García
25 julio, 2017

En julio de 1971, los astronautas de Apolo 15 exploraron la luna en el primer Lunar Rover eléctrico, gracias a la ayuda de los ingenieros de General Motors. Avanzando velozmente, el Chevrolet Bolt EV se mantiene a la vanguardia de la ingeniería EV. Con una carga que rinde 238 millas en una sola reposta y un costo súper inferior al Rover que pisó la Luna, el Bolt EV ha hecho la conducción eléctrica alcanzable para los usuarios de la Tierra.

El Rover era un ejemplo de creatividad GM. Trabajando a la velocidad de la luz, General Motors, en cooperación con empresas asociadas, desarrolló, diseñó y probó el Lunar Rover. Los ingenieros de GM ayudaron a crear un revolucionario sistema de accionamiento de motor eléctrico, suspensión, ruedas de malla de alambre y un controlador de unidad único adaptado para guantes lunares.

El ingeniero jefe del proyecto Ferenc Pavlics y su equipo pensó resolver los desafíos para los astronautas y futuros clientes EV. Casi 50 años después del proyecto, Pavlics todavía recuerda la innovación y el compromiso necesarios para construir un vehículo eléctrico con un rendimiento sin precedentes.