Juan Carlos García
11 junio, 2018

La innovación siempre ha estado presente en el ADN de Nissan. Desarrollar tecnologías que benefician a miles de personas es algo que la marca ha hecho desde que inició sus actividades.

Un ejemplo de ello es el Nissan Tama, el primer vehículo eléctrico de la marca y precursor de Nissan LEAF. Este pequeño vehículo surgió en 1947 durante la época posterior a la Segunda Guerra Mundial como una solución a la necesidad de Japón de buscar fuentes alternativas al petróleo.

El vehículo eléctrico Tama fue desarrollado por Tachikawa Aircraft Company, que finalmente se convertiría en parte de la esencia Nissan. Inspirados por su experiencia en el diseño de aviones, en 1947 los ingenieros desarrollaron el prototipo Tama: una pickup de dos plazas alimentada por una batería. Tama fue pionero en su tiempo y proporcionó una solución a la escasez de petróleo en Japón. Por tres años, hasta 1950, uno de sus papeles fue servir como taxi.

En comparación con Nissan LEAF, Tama tenía una batería de plomo ácido de 3.3kW, la cual le permitía alcanzar 65 km autonomía con una sola carga.

Y aunque mucho ha cambiado, en diseño y tecnología desde el debut de Tama, muchas de las mismas características y beneficios permanecen. En ambos vehículos – Nissan