Juan Carlos García
2 junio, 2014

Crear un prototipo es tocar a la puerta del futuro con los nudillos del talento y la innovación, tal como han hecho dos generaciones de catalanes con el excitante prototipo SEAT Ibiza CUPSTER, un vehículo donde avanzadas robóticas y nobles artesanías se confunden. De esta forma, los ingenieros que vienen subiendo han descubierto que en la fabricación de un prototipo no todo es tech, sino que hay mucho trabajo artesanal y manual en cada una de las fases de producción.

Un equipo de 60 personas ha trabajado durante cuatro meses un total de 5,000 horas para hacer realidad este vehículo único desarrollado con motivo del 30 aniversario del SEAT Ibiza. “Ha sido una gran oportunidad para los aprendices”, considera el responsable del proyecto, Ángel Lahoz, que apuesta porque no se pierda el trabajo artesanal que realizan empleados con muchos años de experiencia en el sector del automóvil. A día de hoy, uno de los principales retos de las empresas es garantizar la transmisión de estos trabajos artesanos y manuales a las nuevas generaciones.