Alvin Ortega
10 octubre, 2012

Otro fin de semana… ¿para dónde nos dirigimos?, como todos los seguidores de esta sección saben, no es una opción quedarnos en la ciudad y desaprovechar la oportunidad de meter la neverita en el Jeep, llamar a los amigos y dirigirnos a algún destino que nos permita utilizar el 4×4 y que presente muchos obstáculos y paisajes espectaculares.

En este artículo, el Jeep Club nos lleva a una ruta que en diferentes ocasiones ha sido imposible de terminar, ya que sencillamente no nos ha permitido subir una cuesta, la cual con un poco de lluvia, se convierte en una subida de puro lodo rojizo, resbaloso y a la vez firme. Y claro está hoy es un día para probar nuestras destrezas y capacidades.

Esta ruta comienza en dirección al Cibao, transitando por la autopista Duarte, con destino a la ciudad de La Vega, la cual cruzamos por completo, en dirección al viejo cementerio. De este punto en adelante ya comienza la escalada, vamos ruta a Guaigüí, empezamos a percibir el cambio de la vegetación, se hacen más predominante los pinos, así como una vegetación que se va tornando más densa, y la vía se va haciendo más estrecha. Venimos por un camino que caben unos dos vehículos, hacemos un giro a la derecha y de repente, solo cabemos nosotros y solo escuchas las ramas cuando se pegan a los laterales de los vehículos, literalmente ‘nos estamos abriendo paso entre la misma naturaleza’, existe un camino el cual vamos siguiendo, pero por la forma en que ha crecido la vegetación y cómo los arboles han venido arropándonos, sabemos que hace un buen tiempo a nadie se le ocurría cruzar por este sendero.

Después de ir haciéndonos camino, sobrepasar varios pozos de lodo y varios troncos que se habían caído y se encontraban en el mismo medio del camino, justo frente a nosotros se encuentra la loma que en combinación con la lluvia de ese día, nos invitó a que volviéramos otro día, pues aquí estamos, es hora de empezar la emoción. Ya desde hace unos cuantos kilómetros venimos todos con el 4×4, andamos felices, como niños con juguete nuevo.

Nos encontramos frente a la subida, con una gran disyuntiva, estamos contentos de que estamos jugando con la subida y las zanjas que ha venido haciendo el tiempo, el agua que baja de la montaña y claro está que cada vez que pasamos por estas zanjas, las vamos haciendo más grandes, pero estamos tristes porque está muy seco… pero eso no nos para de que disfrutemos de la subida y que juguemos con los Jeeps y pongamos a prueba a los pilotos.

Las tres subidas cruciales del trayecto fueron sobrepasadas con entera satisfacción, claro está que encontramos aquellos que suben por la manera más indicada y otros sencillamente… juegan con ellas y buscan cuál es la manera más difícil de hacerlo, porque de esta manera se goza más!!! Luego de que estamos todos arriba, nos percatamos de la belleza que se encuentra ante nosotros, este es uno de los puntos más altos y podemos observar a lo lejos a La Vega casi por completo, nos encontramos ante una tranquilidad maravillosa, así como gozamos de una temperatura que ronda entre los 23 y 25 grados Centígrados.

Ya después de pasarnos un buen rato compartiendo entre amigos, empezamos la bajada, nos encontramos un paisaje típico de cordillera, exuberante vegetación, todo muy verde, caminos vecinales (excelentes para nosotros), la bajada sigue, en algunos puntos vemos como estamos literalmente transitando en la misma ladera de la montaña, seguimos bajando y llegamos al Río Camú, cerca de la Zona de Buena Vista. Es hora de volver a desmontarnos, muchos a disfrutar de un rico baño en esta agua helada, como comprenderán, unos cuantos de nosotros nos quedamos de espectadores, ya que estaba buenísima el agua.

Después de pasar unas horas de compartir entre los participantes, ya es hora de seguir nuestro trayecto a Jarabacoa. Luego de unos cuantos kilómetros de camino vecinal, unas cuantas subidas agresivas, llenas de rocas sueltas, precipicios a nuestro alrededor, llegamos a Jarabacoa. Es tiempo de desactivar el 4×4 y volver a tomar el pavimento. Será hasta la próxima, que esperamos todos que sea muy pronto.

Les exhortamos a todos los que lean este artículo que se unan al Jeep Club y que comiencen a disfrutar de las bellezas que tiene nuestro país para ofrecernos y claro está, probar también las bondades y versatilidad de su Jeep.