Juan Carlos García
20 junio, 2016

Toyota Gazoo Racing sufrió un final desgarrador a su desafío de Le Mans, al ver como se le escurría la victoria de sus manos en los momentos finales de las 24 Horas de Le Mans.

Los autos de carreras híbrido TS050 del equipo se habían turnado para liderar la carrera, en una larga batalla contra el No 2 Porsche. La tripulación N ° 5 de Anthony Davidson, Sébastien Buemi y Kazuki Nakajima, se disponía a ganar cuando una repentina pérdida de potencia marginó su mákina en la penúltima vuelta. Al volante, Nakajima pudo finalmente arrancar el motor de nuevo, pero su última vuelta fue demasiada lenta, perdiendo de manera insólita.

El número 6 Toyota de Stéphane Sarrazin, Mike Conway y Kamui Kobayashi lideró la carrera durante mucho tiempo, pero sufrió sus propios problemas en las etapas posteriores. Se llegó a casa en el segundo lugar detrás del victorioso No1 de Porsche.

El resultado fue sexto podio de Le Mans de Toyota y su quinto lugar en su segunda final 18 de Le Mans, desde 1985.

Esta edición de Le Mans produjo una de las peleas más cerradas en la historia de las 24 horas con los dos Toyota disputando duramente contra Porsche. El híbrido TS050, disputó toda la carrera por primera vez con su chasis de nuevo diseño, motor turbo de 2.4 litros y sistema híbrido 8MJ, aunque no estaba para ganar, procedió a marcar el ritmo durante toda la carrera. Su eficiencia de combustible superior permitió a los conductores a correr 14 vueltas en cada tanda, mientras que sus rivales tuvieron que parar después de cada 13, una ventaja que ayudó a producir una batalla de altos vuelos.

Antes de dramático final, el equipo se encontró con algunos problemas. El auto N ° 5 requirió una parada adicional para atender las vibraciones de los neumáticos, mientras que el número 6 Toyota requiere una parada de 30 segundos para reparar daños en la carrocería de menor importancia, al entrar en contacto con un auto rezagado.

El equipo Toyota está ahora analizando la causa del problema, como parte de su preparación inmediata para las 24 horas de Le Mans del 2017.

Después de la carrera, Anthony Davidson, reflexionó: “Eso fue un fin increíble para una carrera tan difícil. No se podría haber escrito la manera en que terminó; Nadie hubiera creído jamás que terminara de esta manera”.