Juan Carlos García
1 junio, 2018

Un fabricante de automóviles chino está construyendo una imitación del Lamborghini Urus, que cuesta aproximadamente un décimo del precio de la mákina original italiana. De acuerdo con carnewschina.com, el vehículo en cuestión proviene de Huansu, una de varias marcas del consorcio automotriz chino BAIC.

El nombre de la compañía se traduce como “velocidad mágica” según el medio de comunicación, así como una versión traducida de Google de PCAuto, un sitio web chino de noticias sobre automóviles. El nombre del modelo se llama C60, pero también tiene el nombre Hyosow en la parte posterior… literalmente una crisis de identidad.

El Huansu C60 exhibe una parrilla es casi idéntica al Urus, pero recoge un cuarteto de faros antiniebla LED en cada lado. Los hexágonos masivos en la parrilla de Lamborghini son reemplazados por listones. Los faros son similares con LED individuales, pero su forma es mucho más simple, porque sacrifica estilismo por costos.

Continuando por el costado, los respiraderos triangulares del guardalodos Lambo se han transformado en algo que se parece más a una pala. La SUV china carece de algunos de los agudos pliegues del automóvil italiano, y el parecido realmente comienza a desmoronarse en la parte posterior. Las grandes luces traseras del Huansu tienen algunos de los diseños angulares de iluminación del Lamborghini, pero no son tan llamativos como los estrechos elementos del Lambo.

El Huansu no cuenta con grandes tomas de aire, lo que le confiere un “look” medio aburrido. Pero no se trata de una imitación descarada, independientemente de cuán precisa sea o no.

Su motor de 2.0 litros turboalimentado de cuatro cilindros genera 195 caballos de fuerza. Al menos será práctico, alojando a entre 5 y 7 personas dependiendo de cómo esté equipado. Y, por supuesto, es mucho más barato. El precio estimado para China a dólares estadounidenses, ronda los $15,000 y los $24,000.

Puede ser una imitación desvergonzada, pero tenemos que admitir que en nada afectará las ventas a Lamborghini, porque la firma italiana tiene su refinada clientela a buen recaudo.