Juan Carlos García
16 mayo, 2014

 BMW apuesta por la electromovilidad de manera contundente, con su meta de colocar en el mercado mundial al menos 100 mil unidades con esa tecnología, de ahora a 6 años, más ahora motivados por sus resultados en el 2013. Eso se llama confianza en el futuro y confianza en sí mismo como grupo automotriz. Para el fabricante bávaro, este cambio a lo eléctrico se resume más en una obligación que una elección.

“Nos veremos forzados a producir un número de seis cifras para adaptarnos a las normas de emisiones más estrictas”, destacó Norbert Reithofer, Presidente de BMW, haciendo referencia a la futura regulación que impone una media de 95 g CO2/km para todos los fabricantes de aquí al año 2020. El primer modelo eléctrico del fabricante, el BMW i3, realiza un despegue que va más allá de las esperanzas del fabricante con más de 10,000 encargos. Según Norbert Reithofer, las ventas deberían aumentar progresivamente hasta el año 2018, antes de dar el salto definitivo a finales del decenio.