Juan Carlos García
1 junio, 2016

El 30 de mayo de 1916, el Peugeot L45, pilotado por Darío Resta, se impuso en las míticas 500 Millas de Indianápolis a una velocidad media de 135 Km/h. Un siglo más tarde, Peugeot rinde homenaje a ese equipo de ensueño, apodado los “Charlatanes” que dieron a Peugeot tres grandes victorias en el legendario óvalo de la capital estadounidense, entre 1913 y 1919 (Jules Goux en 1913, Darío Resta en 1916 y Howard Wilcox en 1919). Para ello, nada mejor que una reinterpretación futurista del intachable espíritu “Indy”: el Peugeot L500 R Hybrid.

El Peugeot L500 R Hybrid se asienta lo más cerca posible del asfalto para entregar todo su potencial con el ímpetu de una ola. Con sus vías anchas, su metro de altura y su peso de sólo 1,000 Kg, ese bólido está diseñado para ofrecer altas prestaciones: pasa de 0 a 100 Km/h en 2.5 segundos y recorre 1000 m en salida desde cero en sólo 19 segundos.

Su cadena de tracción híbrida de gasolina plug-in de 500 Hp, desarrollada por los equipos de Peugeot Sport y derivada de la del 308 R Hybrid, asocia dos motores eléctricos, en la parte delantera y en la trasera, a un motor gasolina de 270 Hp, lo que permite disfrutar de un sorprendente torque de 730 Nm.

El Peugeot L500 R Hybrid presenta dos líneas de estilo, que parten del león en la parrilla y plasmado por igual en el puesto del piloto, en honroso detalle a su ilustre antepasado.

Queda claro que esta nueva fiera es un vehículo de orientado íntegramente al conductor, ampliando fervorosamente sus sensaciones al volante. El puesto de conducción es un habitáculo cerrado, diseñado como una cápsula flotante individual insertada en la carrocería. En el interior, los equipos de diseño han dibujado una visión futurista del Peugeot i-Cockpit, que se presenta en una versión ultradeportiva, con un pequeño volante integrado en la estructura y dos hologramas que proyectan la información y los datos al piloto a través de dos indicadores en forma de disco.

En busca de una mayor aerodinámica, los equipos de Peugeot han dado un giro sorprendente a la arquitectura biplaza del L45 original, convirtiéndolo en un monoplaza y ofreciendo a un copiloto virtual una experiencia de carrera amplificada en tiempo real, por medio de un casco de realidad aumentada.

El 500 R Hybrid es un Peugeot del pasado, del presente y del futuro. Más allá del carácter futurista de este vehículo y de su homenaje a su antepasado, incorpora las señas de identidad del proverbial diseño Peugeot, como la firma luminosa delantera del nuevo SUV Peugeot 3008, la “coupé franché” azul y negra, en referencia al motor híbrido de gasolina de 500 Hp y a los colores originales del legendario L45. El Peugeot L500 R Hybrid es un homenaje tanto al L45 como al periodo más glorioso de la marca en los Estados Unidos, donde el consorcio galo logró tres veces la victoria en las 500 Millas de Indianápolis, el segundo circuito de carreras más antiguo del mundo.