Dhymar Cohen
11 febrero, 2016

Grupo Haina es un consorcio de empresas de dilatada trayectoria e influencia en el país, con vasta experiencia en el sector transporte y distribución de combustibles. En su vertiente como concesionario automotriz, su empresa filial Carriben Turf es representante exclusivo de las marcas globales Polaris, Stihl, Trapp y Club Car en la República Dominicana, con excelente inventario de piezas, accesorios y servicio al estándar de sus franquicias.

Como autoridad offroad, Polaris Industries continuamente está inyectando nuevas alternativas de movilidad, utilitarios altamente especializados, así como vehículos bélicos. El Slingshot es una proclama de manejo totalmente diferente.

 

Adrenalina en Estado Puro

La apuesta por las tres ruedas hace del Polaris Slingshot un vehículo radicalmente diferente y emocional, donde la relación hombre-makina ha fundido en un solo módulo un estilo deportivo, la intensidad de la motocicleta, el diseño de una nave futurista, una reptante velocidad al desnudo y las ganas de llevar la adrenalina sobre nuevas rutas de placer.


Intrépidas Sensaciones de Diseño

3. Polaris Slingshot Agresiva Expresion de Libertad - MAKINASLa pasión por la innovación es la esencia del diseño del Slingshot, donde la postura deportiva del voraz triciclo, sumado a su carrocería “light” de estética atrevida, son una interpretación audaz de la palabra libertad. A base de líneas quebradizas a dos tonos, el modelo está bien dotado para impresionar. Su frente se despliega como alas, aunado a sus expresivas ópticas y desnudeces de sus mecánicas. Su espectacular tercia de neumáticos son sus cómplices de la originalidad y la diversión. El modelo se presenta en tres niveles de equipamiento: Slingshot, Slingshot SL y SL Black. Estas dos últimas versiones cuentan con pantalla central para radio, puerto USB, cámara trasera y mini-parabrisas, así como aros delanteros de 18 pulgadas y neumáticos 225/45; y trasero de 255/35 de 20 pulgadas.

 

La Cabina de la Libertad

8. Polaris Slingshot Agresiva Expresion de Libertad - MAKINASA bordo del Slingshot la aventura viaja en inéditas dosis de intensidad. Su chasis tubular vivifica el habitáculo sin encerrarlo, dejándolo abierto por debajo del pecho para que piloto y acompañante vivan nuevas emociones en estado puro. Esta característica del Slingshot ha llevado al sentido de la recreación a dar un giro de 360 grados. Su encendido por botón y volante a 3 radios excitan al tacto, el temple y el trayecto. Sus dos asientos de naturaleza racing, 100% resistentes al agua, al igual que el tapizado y las instrumentaciones del tablero.

El Slingshot viene a revolucionar el placer de conducir con indispensables estándares de seguridad. Dado que la anchura de ejes es mayor que su cabina, conductor y acompañante perciben su envolvente abrazo estructural. Su chasis tubular de acero integra un arco antivuelco fijo situado por detrás de los asientos, de modo que hay un equilibrio calculado entre diseño y prestaciones. El reducido peso de esta acrobacia de sólo 764 kilos, favorece su dúctil frenado.

 

El Slingshot Polariza Nuevas Emociones

Esta mákina inusual satisface el sentido de la diversión con respetable respuesta sobre el pavimento. El Slingshot viene equipado con un motor GM de 2.4 litros Ecotec de 4 cilindros, dotado con 173 caballos de fuerza y 227 Nm de torque, asociado a una transmisión manual de 5 velocidades, haciendo el 0 a 100 km/h en sólo 5.7 segundos.

Durante la prueba del Slingshot sobre las calles de Santo Domingo fuimos fácil captura de transeúntes y conductores disparando sus cámaras a nuestro paso, por tratarse de un genuino espectáculo. Ciertamente es un objeto de deseo difícil de clasificar. Tiene tres ruedas, pero no tiene puertas ni techo, pero sí dos asientos, palanca de cambios y tres pedales. Ruge como los autos deportivos, despedaza los kilómetros con la misma autoridad, pero terminantemente reniega la comparación con ellos. Esta es una mákina que sorfea sobre el pavimento.

El Polaris Slingshot llega a nuestras calles prometiendo recorridos imborrables, como un ‘juguete’ de hombre, para el que lo pueda comprar que ni lo piense.