Alvin Ortega
9 agosto, 2013

Otro fin de semana……. ¿qué paisaje paradisiaco o playa vamos a conquistar? Como todos los seguidores de esta sección saben, no es una opción desaprovechar la oportunidad de meter la neverita en el Jeep, llamar a los amigos y dirigirnos a algún destino que nos permita utilizar el 4×4 y que presente muchos obstáculos o algún paisaje espectacular.

En este artículo el Jeep Club nos lleva a un recorrido a través de las montañas de la región norte. Es una ruta, que desde que se hizo la primera vez, me cautivaron sus paisajes, pero lo interesante de esta ruta no son sus paisajes, sino también el grado de complejidad del trayecto en cuanto al manejo, es una ruta que si cayeron tres gotas de agua, cambia por completo la experiencia de manejo (créanme, cambia mucho).

Esta ruta comienza en dirección a la Zona Norte, transitando por la Autopista Duarte, con destino al cruce de Piedra Blanca, al llegar a este cruce, lo normal es que todo el mundo haga un giro a la derecha para ir a Cotuí o la ruta que muchos hacían antes para llegar a Samaná. Pues para nosotros hoy el giro es para la izquierda, en dirección sur, luego de unos 20 minutos de carretera con asfalto… viene la emoción, se acabó el pavimento, desde este punto se convierte en una ligera cuesta.

Vamos bordeando las montañas, de repente ya estamos inmersos en las montañas que veíamos tan lejos, apreciamos los derrumbes que han venido sucediendo gracias a las lluvias, vamos de lado a lado jugando con los zanjas que se han venido creando gracias al paso del agua a través de estas pendientes, es un trayecto excelente para todos, estamos muy contentos.

Luego de unos cuantos kilómetros en este camino llegamos a Rancho Arriba, nos vamos percatando de la agradable temperatura que posee Rancho Arriba. Hacemos una parada técnica por unos 20 minutos, en lo que aprovechamos para hablar un poco y disfrutar de un cafecito caliente.

Es tiempo de continuar, nos montamos todos y giramos en una calle que parece nos lleva a una de las muchas casas de Rancho Arriba, para encontrarnos con la sorpresa de que tenemos un río frente a nosotros, es el Río Nizao… es tiempo de cruzar!!!!! Para el agua todos.

Luego de la foto del grupo frente a los vehículos de cada uno, es tiempo de continuar nuestro trayecto hacia La Horma.

En este punto, comenzamos nuestro ascenso en una de las montañas que bordea a Rancho Arriba, el camino es de un fango rojo, su contextura se asemeja al caliche, ya que al igual que este, una vez le caen dos gotas de agua… resbala. Pues como comprenderán, es tiempo de activar el 4×4 de nuestros vehículos y manos a la obra, como muchos dirán: “A LO QUE VINIMOS”.

Pues sí, continuamos por el sendero, estamos subiendo entre la montaña, llegamos a una planicie, pensamos que ya el ascenso ha terminado, pero no, tenemos que seguir en la ladera de la montaña, los paisajes en este momento, simplemente preciosos.

El día nos provee un sol radiante, con unas nubes que parecía que habían sido colocadas a mano, con unos paisajes de sueño, estamos inmersos en el trayecto y las bellezas que este nos presenta. Nos confirman que los días anteriores había estado lloviendo, es por lo que encontramos unos cuantos pozos de lodo, pero el camino está muy bueno, ya hace como un año que le habían pasado equipos y lo habían arreglado un poco (mala noticia para los que buscamos aventura).

Llegamos a una planicie que nos sirve para parquearnos un rato y poder compartir entre amigos en esta parte y como es de costumbre compartir lo que cada cual llevó, la realidad de este intercambio es que nadie come lo que lleva, siempre uno come de lo que lleva el otro y viceversa.

Luego de un tiempo de descanso, es tiempo de continuar nuestro descenso a San José de Ocoa, que ya es el punto donde nos unimos con la carretera Valle Nuevo-San José de Ocoa, ya salimos bien cerca de San José de Ocoa, siendo ya tiempo de desactivar los 4×4.

Nos estacionamos un momento en el Parque Central de San José de Ocoa para compartir otro momento entre los asistentes y estirar las piernas. Este es un punto de descanso para continuar nuestra travesía. Ahora nos toca salir de Rancho Arriba camino al pueblo de El Pinar. El cual se encuentra saliendo por una de las montañas cercanas a San José de Ocoa, en este punto doblamos a mano izquierda para que comience de nuevo la diversión, se acabó el pavimento. Pero nos percatamos de que han empezado a trabajar todos esos caminos.

Después de unos 25 minutos, llegamos a un cruce de un río, tiempo de refrescarnos un rato y de bañarnos y quitarnos el calor del día. El baño fue rejuvenecedor, el agua, para sorpresa de todos, estaba fresca, no fría como todos esperábamos, por lo que el baño fue mucho más agradable.

Una vez todos estábamos fresquecitos, era tiempo de continuar nuestra travesía a través de las montañas y luego comenzar el descenso a Las Charcas de Azua. En este trayecto en su punto más alto se puede apreciar toda la Bahía de Ocoa. Es otro de los paisajes espectaculares.

Una vez llegamos a las Charcas comienza de nuevo el pavimento. Será hasta la próxima, que esperamos todos que sea muy pronto.

Les exhortamos a todos los que lean este artículo que se unan al Jeep Club y que comiencen a disfrutar de las bellezas que tiene nuestro país para ofrecernos y claro está, probar también las bondades y versatilidad de su Jeep.

Para mas información del Jeep Club y formar parte de él, pueden visitar nuestra página: www.jeepclub.com.do o pueden escribir a contacto@reid.com.do