Juan Carlos García
16 abril, 2018

Una colisión, un auto de seguridad y una buena intentona de Red Bull, fueron más que suficientes ingredientes para escenificar el Grand Prix más emocionante de los últimos tiempos. Sebastian Vettel lideraba gran parte de la carrera, pero de pronto intempestivamente sería rebasado por Valtteri Bottas, para al final, un avezado Daniel Ricciardo sería el triunfador saltando a la cima del pódium en un final cardíaco.

El Gran Premio de China libró un drama de cortarse las venas, con un Sebastian Vettel convencido de la victoria, creyendo a pie juntillas que la bandera de cuadros se batiría en su honor, en lo que habría sido su tercera victoria de la temporada. Pero todo se vino abajo cuando Pierre Gasly de Toro Rosso pasó de héroe a simplemente nada.

Ocurrió que cometió el peor pecado de la F1, chocando con su compañero de equipo Brendon Hartley en la horquilla en la vuelta 30 del 56, esparciendo escombros por la pista.

El auto de seguridad fue llamado a la acción y Red Bull respondió, sacando a Max Verstappen y Ricciardo de los boxes de tercera y quinta respectivamente y equipándolos con neumáticos blandos. Sería una jugada maestra… el movimiento decisivo. Es posible que hayan perdido un lugar cada uno, pero cuando se retiró el auto de seguridad, su ventaja sobre los Ferrari de Vettel y Kimi Raikkonen y Mercedes Bottas y Lewis Hamilton se hizo evidente.

Verstappen, que estaba adelante en la carretera, estaba en la mejor posición para aprovechar al máximo el giro de los acontecimientos, pero se salió de la pista al intentar un movimiento poco realista sobre Hamilton y luego, para colmo, se equivocó al golpear a Vettel en una horquilla mientras intentaba recuperarse.

Ricciardo, su compañero de equipo, aprovechó las circunstancias, lanzando un ataque demoledor que le valió los laureles. El australiano se alejó en la distancia para asegurar su primera victoria desde el Gran Premio de Azerbaiyán del año pasado, con Bottas en segundo lugar, en su segunda carrera consecutiva.

Sin lugar a dudas se trató de una actuación impresionante de Bottas, quien compensó la falta de coraje en la F1 de Bahrein, con un movimiento decisivo sobre Raikkonen. Si no se hubiera llamado al safety car, o si Bottas hubiera sido derrotado al mismo tiempo que los Red Bulls, probablemente hubiera ganado. Raikkonen quedó en tercer lugar, una recompensa para una convincente apertura, que en realidad resultó ser un retroceso, ya que a la postre fue detenido por Ferrari, creyendo que podrín bloquear a Vettel.

Verstappen cruzó la línea en la cuarta posición, pero terminó en el quinto puesto al recibir una penalización de 10 segundos por haber golpeado el bólido de Vettel. Hamilton, que ha estado fuera de forma todo el fin de semana, se conformaría con el cuarto sitio.

Nico Hulkenberg de Renault obtuvo un poco meritorio sexto lugar, con Fernando Alonso sacando el orgullo de la escudería y conteniendo a Vettel, quien estaba luchando inútilmente con sus neumáticos, para entrar en séptimo.

LAS 6 PRIMERAS POSICIONES:

1 Daniel RICCIARDO RED BULL RACING 1: 35: 36.380 25

2 Valtteri BOTTAS MERCEDES + 8.894s 18a

3 Kimi RÄIKKÖNEN FERRARI + 9.637s 15

4 Lewis HAMILTON MERCEDES + 16.985s 12

5 Max VERSTAPPEN RED BULL RACING + 20.436s 10

6 Nico HULKENBERG RENAULT + 21.052s 8