Juan Carlos García
23 agosto, 2016

Entre Volvo Cars y Uber hay una relación de ambiciosos vuelos en pos de la conducción autónoma. Ambas compañías han firmado un acuerdo para un proyecto conjunto de nuevos vehículos capaces de incorporar los últimos avances en las tecnologías de AD, incluyendo los autos sin conductor, totalmente autónomos.

Estos vehículos serán fabricados por Volvo Cars y luego adquiridos por Uber, en una asociación de unos US$300 millones.

Tanto Uber como Volvo utilizarán el mismo vehículo para la siguiente etapa de sus propias estrategias de vehículos autónomos. Esto implicará para Uber añadir sus propios sistemas de conducción autónoma de desarrollo propio, en tanto que Volvo utilizará el mismo vehículo de base para la siguiente etapa de su propia estrategia de vehículo autónomo.

El proyecto Volvo-Uber marca un paso significativo en el negocio del automóvil con un fabricante de automóviles, al unir fuerzas desde un nuevo centro de operaciones en Silicon Valley, lo que subraya cómo la  industria automotriz mundial está evolucionando en respuesta a la llegada de las nuevas tecnologías. La alianza marca el inicio de lo que ambas compañías ven como una asociación industrial a más largo plazo.

“Volvo es líder mundial en el desarrollo de la tecnología de seguridad activa y unidad autónoma y posee una credibilidad inigualable de seguridad. Estamos muy orgullosos de ser el socio de elección para Uber, una de las empresas de tecnología más importantes del mundo. Esta alianza coloca a Volvo en el corazón de la revolución tecnológica actual en la industria automotriz”.

El vehículo base se desarrollará en Volvo Cars, aprovechando su avanzada arquitectura totalmente modular escalable (SPA), utilizada en los múltipremiados Volvo XC90, el S90 y el V90.