Dhymar Cohen
3 marzo, 2020

Las nuevas versiones S del Audi e-tron y el e-tron Sportback se traducen en mayor agilidad y dinamismo.

Las nuevas versiones S del Audi e-tron S son los primeros autos eléctricos del mundo producidos en serie con tres motores, dos de ellos situados en el eje trasero, ofrecen en conjunto nada menos que 503 hp de potencia máxima y un par de unos impresionantes 973 Nm, acelerando de 0 hasta los 100 km/h en 4.5 segundos. El control inteligente del sistema de propulsión eleva la seguridad y la dinámica del vehículo a un nuevo nivel: además de la tracción eléctrica a las cuatro ruedas, cuenta con vectorización eléctrica del par, que distribuye el par entre las ruedas del eje trasero de forma activa y totalmente variable.

El diseño de propulsión se basa en un concepto con dos motores asíncronos diferentes; por ello, la gama e-tron se diseñó desde un principio bajo un concepto modular.

En términos de estabilidad, las versiones S eléctricas destacan por su excepcional agilidad y tracción: pueden acelerar en curva de forma tan dinámica como un deportivo, con un comportamiento que favorece el protagonismo del eje trasero para aumentar su deportividad. Si el control de estabilidad ESC está ajustado en el modo “Sport” y se ha seleccionado el programa dynamic en el Audi drive select, la programación de la unidad de control facilita un alto nivel de dinámica transversal y, si se desea, también de derrapes controlados. En todo momento las reacciones son predecibles y se caracterizan por un nivel de seguridad y confianza extraordinariamente altos.

Innovación pionera quattro: dos motores traseros con vectorización eléctrica de par, que lleva a la era eléctrica las ventajas del diferencial deportivo convencional. A través de una transmisión, cada uno de los motores eléctricos traseros envía la fuerza de tracción a la rueda correspondiente, sin necesidad de que exista un diferencial mecánico. Cuarenta años después del lanzamiento de la tecnología quattro, Audi eleva el principio de las cuatro ruedas motrices a un nivel tecnológico completamente nuevo. El resultado: unas reacciones más ágiles y con capacidad autodireccional, que permiten una mayor velocidad de paso por curva.

Otra característica es la dirección deportiva progresiva, cuya relación se vuelve cada vez más directa a medida que aumenta el ángulo de la dirección. Los ejes delantero y trasero tienen un diseño de cinco brazos. La armonización de la elastocinemática y de la amortiguación también se ha optimizado en las versiones S. Para reducir aún más los movimientos de balanceo en curva, se ha aumentado el diámetro de las barras estabilizadoras en ambos ejes.

Durante un viaje, las versiones eléctricas S se pueden cargar con hasta 150 kW de potencia de corriente continua (DC), por ejemplo, en la red europea de Ionity. Esto significa que una carga del 5 al 80% sólo tardará alrededor de media hora. Un factor importante para ello es el elaborado sistema de gestión térmica con una bomba de calor (de serie), que enfría y calienta la batería, el interior y los motores eléctricos con cuatro circuitos. También se puede cargar en puntos públicos con corriente alterna (AC) hasta 11 kW.