Diego Fernandez
12 febrero, 2020

Un vehículo es la compra más importante en la vida de una persona, pues suele suceder incluso primero que adquirir una vivienda para la mayoría de las personas, por lo que es importante comprar no solo con las emociones, sino también con la cabeza.

 

¿Tener o no tener un vehículo?

Si bien es cierto que, en las principales ciudades del mundo, donde existen sistemas de transporte masivo ampliamente desarrollados y extendidos como Nueva York, Tokio, o Londres, no hay razón para tener un vehículo, la realidad es que, en República Dominicana, a pesar de los avances en las líneas del metro para el caso de Santo Domingo y sus rutas alimentadoras, tener un vehículo sigue siendo una necesidad.

Por igual es sabido por todos que, para las nuevas generaciones a partir de los millennials, lo que antes representaba el vehículo como medio de libertad y conexión con la sociedad, ahora lo es el teléfono inteligente.  De hecho, cada día los jóvenes insisten más en tener un teléfono inteligente que en aprender a manejar, pero, la realidad es que a menudo se ven casos de jóvenes que utilizan 3 o más servicios de Taxis/Uber al día para hacer su jornada universitaria y trabajo, gastando en algunos casos cada mes, más de lo que pagarían por financiar un vehículo incluso nuevo.

 

¿Cuál es la mákina ideal?

En términos generales, estudios en República Dominicana muestran que si bien una minoría se permite adquirir los vehículos que desean (“early adopters” de alto poder adquisitivo), la mayoría de las personas se sienten inclinadas a vehículos que son aceptados socialmente o “que se vean en las calles”, ya que esto les genera la sensación de hacer una compra inteligente, en algunos casos cuando lo primero coincide con lo segundo se suelen crear tendencias de modelos que lideran en ventas definiendo una categoría, tanto en nuevos como usados.

La forma más simple de definir el vehículo ideal será aquel que te guste y que puedas permitirlo financieramente, pero antes de decidir continúa leyendo, pues, aunque no existe modelo de análisis que le ponga valor a tu Ego, si a lo que te podría costar la decisión.

 

Costo Total De Propiedad

Al momento de comparar vehículos, sean estos nuevos o usados, no puedes limitarte solamente al precio que pagas, sino la suma de todos los costos relacionados también con el uso, que comprende el precio, depreciación, Impuestos, Costo de Financiamiento (si lo hubiera), consumo estimado de combustible, seguro, costo de mantenimiento, reparaciones, entre otros a lo largo de un periodo estimado de tenencia del vehículo que podría ser unos 5 años. Esto se conoce como “Costo Total de Propiedad del Vehículo”.

Una variable importante es la del mantenimiento preventivo, incluso puedes pedir al concesionario junto con la cotización del vehículo nuevo, un estimado de los costos de mantenimiento para cada modelo y detallan las partes recomendadas a cambiar más que sólo el cambio de aceite y filtro que tradicionalmente pensamos.  En el caso de vehículos nuevos se tiene la ventaja de que durante el periodo de garantía los mantenimientos correctivos por desperfectos corren por cuenta del fabricante. En el caso de los usados, debes considerar una reserva para cubrir cualquier eventualidad.  El seguro también, pues con una tasa tan alta de siniestros en nuestro país, necesitarás proteger tu inversión y hay modelos usados que no son ‘asegurables’ en nuestro país.

Un buen ejemplo de análisis al Costo Total de Propiedad lo hacen las empresas que más vehículos livianos operan, los Rent-A-Car formalmente establecidos y precisamente por eso (aparte de las legislaciones que los obligan en algunos mercados), saben que a más años o uso de un vehículo, su costo de reparación se dispara, por lo que suelen operar con vehículos lo más nuevo posible y venderlo en 1 a 2 años porque mientras más nuevo, menos Costo Total de Propiedad y tienen un alto valor de reventa.

 

¿Es Verdad que el Vehículo Nuevo Pierde Valor desde que Sale de ‘la Casa’?

Aunque son muchas las variables que influyen en la pérdida de valor de un vehículo, entre ellas la ley de oferta y demanda, que en casos extremos como Venezuela bajo un régimen de cuotas e hiper-devaluación, allí los vehículos usados se revendían a un precio mucho más alto que los nuevos.

En nuestro país en cambio, la mayoría de quienes justifican comprar un vehículo usado de pocos años, lo hacen por entender ahorrarse el valor que pierde el modelo nuevo desde que sale de la casa.  Es bueno tener presente que aquí existe un muy alto componente de impuestos para los vehículos nuevos que genera algunas distorsiones.  La forma más sencilla de verlo es que cuanto usted compra un vehículo nuevo, el concesionario no se queda con el 100% de lo que usted pagó, pues aun si pudieran hacer el favor de devolverle el dinero después de usted salir del concesionario, más del 30% de lo que usted pagó le corresponde al Estado como impuestos de la venta y primera matriculación, por lo que no le podrían devolver la parte de dinero que corresponde a impuestos y que pertenece al Estado, sin hablar de los aranceles u otros costos de importación.

La realidad es que un vehículo 0 Km tiene un menor costo de mantenimiento que uno usado, mayor plazo y cobertura de la garantía, así como tasas de interés preferenciales y financiamiento de hasta el 100% del valor del vehículo, según su historial crediticio y la institución con quien financie.

Como ejemplo, si usted financia 1.5 millones de pesos de un vehículo nuevo en la banca nacional a una tasa del 10% anual y lo compara con financiar digamos 1.2 millones de pesos de ese vehículo usado en una financiera con una tasa del 1.67% mensual, al cabo de 5 años ambas operaciones le habrían costado lo mismo, pues lo que creyó ahorrarse del valor del vehículo al momento de la compra lo pagaría en intereses bajo ese escenario.  Sin hablar de que el valor de reventa del vehículo después de esos 5 años será más alto para el modelo más nuevo.

Aunque esto es un ejercicio ilustrativo, lo importante es que usted calcule el costo total de propiedad del vehículo que esté considerando con los valores exactos de sus opciones ya que no siempre lo que parece costar menos es más barato.

En el caso de las empresas, tiene la ventaja de compensar el gasto y beneficiarse de la depreciación como colchón fiscal.

 

No Todos Los Vehículos Usados son Iguales

Es importante tener presente que la apertura de República Dominicana al comercio ha hecho proliferar la importación de vehículos usados que según la ley podrían ingresar con hasta 5 años de antigüedad.  En todo caso, hay que tener mucho cuidado con vehículos usados importados, no solo por los daños ocultos que pudieran tener o adulteración del millero, que en el caso de los importados desde Estados Unidos se evidencia en un reporte de CarFax, sino en que no todo modelo de vehículo fue fabricado para operar en nuestro mercado.  Más aun, los fabricantes suelen garantizar disponibilidad de piezas por hasta 10 años y algunos vehículos usados que nunca vinieron al país, podrían estar en proceso de ser descontinuados y el costo de conseguir repuestos será elevado o representaría pérdida de tiempo para poder rehabilitar el vehículo tras una avería o accidente.   No se deje confundir porque la marca se venda o tenga un representante establecido en el país, ya que una misma marca suele tener múltiples versiones de un mismo modelo, según las especificaciones de combustibles y normas al país al que va destinado.  A menos que a usted le sobre el dinero o se dedique a la colección de vehículos, nunca le recomendaremos la compra de un vehículo usado que no haya sido homologado para nuestro país porque podría estar votando su dinero en el largo plazo, incluso algunos por la imposibilidad de poder garantizar su operatividad en el tiempo no son asegurables con pólizas 100% comprensivas ni tampoco son financiables en la banca nacional.

 

En Conclusión

En resumen, comprar un vehículo es una decisión muy racional, aunque muchas veces, parte de las sensaciones que nos transmite un determinado modelo.  En algunos países por los incentivos que tienen y muy bajo costo del dinero, es algo tan sencillo y económico comparable como comprar un electrodoméstico en nuestro país.  Si piensa sustituir un vehículo que tiene, haga una lista de qué cosas o funcionalidad le gustan de su vehículo actual o cuales desearía que no tiene.  Lo mismo si es una compra nueva, enumere sus necesidades.  Identifique las opciones de vehículos que satisfacen esa necesidad y con el uso estimado que hará, complete su ejercicio de Costo Total de Propiedad. Elija un modelo de vehículo que haya sido homologado en el país por su fabricante, como garantía de su inversión.  En caso de financiar, lo que usted puede pagar dependerá mucho de su realidad económica y compromisos, algunos modelos estiman entre 10 a un 50% de sus ingresos, algo cerca del 20% será lo mas sensato.  Recuerde siempre que una cosa es comprar el vehículo que usted necesita y otra el vehículo de sus sueños, este último llega como resultado de su éxito económico, no al revés.  Dependiendo las opciones que este considerando el vehículo usado podría costarle más y un vehículo nuevo será sinónimo de tranquilidad de la inversión por el periodo de la garantía. Considere al momento de la compra la opción o costo de una garantía extendida.  En ocasiones, esta solo esta disponible al momento de la compra como nuevo y podría extenderle tranquilidad a lo largo del plazo de tenencia o financiamiento planificado.