Juan Carlos García
4 febrero, 2014

Después del BMW Serie 4 Coupé y del BMW Serie 4 Cabrio, el Gran Coupé es el tercer modelo de la nueva Serie, que destaca por sus formas de equilibradas proporciones, su diseño elegante y dinámico y que, por lo tanto, se diferencia claramente de cualquier serie de modelos anterior correspondiente al segmento medio. El BMW Serie 4 Gran Coupé combina las virtudes estéticas de un coupé de dos puertas con la funcionalidad que ofrece un vehículo de cuatro puertas, de gran espaciosidad y con un portón de maletero que se abre en gran ángulo.

Un nuevo listón de referencia en el segmento medio por su elegancia y extravagancia. La parte delantera de los dos modelos es idéntica, destacándose diversos rasgos típicos de la marca. Entre ellos, la parrilla ovoide doble, los faros dobles redondos y la gran entrada de aire en el faldón delantero. Sin embargo, el techo del BMW Serie 4 Gran Coupé es doce milímetros más alto, marcando una línea 112 milímetros más larga que desciende suavemente en la zaga. El BMW Serie 4 Gran Coupé brilla por el perfecto equilibrio de su diseño, gracias a diversos rasgos típicos de la marca, tales como los cortos voladizos, el alargado capó y el habitáculo desplazado hacia atrás, pero adicionalmente se distingue por su mayor aplomo.

La línea prolongada del techo subraya la elegancia y extravagancia del BMW Serie 4 Gran Coupé, estableciendo un nuevo hito de expresión estética en el segmento automovilístico medio que, además, ofrece importantes ventajas prácticas. En el habitáculo, el espacio por encima de las cabezas es mayor y también es más confortable tomar asiento. El maletero tiene un volumen de 480 litros, lo que significa que es 35 litros mayor que el del modelo de dos puertas. Por lo tanto, el BMW Serie 4 Gran Coupé es una mákina de gran utilidad diaria.