El icono de la automoción, célebremente conocido como el 911 Speedster, rompió esquemas cuando fue presentado como un formidable prototipo. Ahora, la gran noticia es que Porsche traslada a este biplaza descapotable directamente a la producción.

El 911 Speedster combina las aspiraciones de un vehículo purista orientado al conductor con una tecnología de competición apta para el uso diario. El 911 R (2016) y el 911 GT3 han servido como base para su desarrollo. Un motor bóxer atmosférico de cuatro litros y altas revoluciones, con impresionantes 510 caballos de potencia (375 kW), que proporcionan una experiencia de sonido apasionante en el habitáculo.

La transmisión GT de seis velocidades es de accionamiento manual. Visualmente, el nuevo Speedster establece un puente con su propia historia, con el primero de los deportivos Porsche, el 356 Nº 1 Roadster de 1948. La edición limitada del nuevo 911 Speedster es también una reminiscencia de ese vehículo. A partir de mediados de 2019, se fabricarán 1,948 unidades en la planta Porsche de Zuffenhausen, Alemania.

Como concept car, el 911 Speedster celebró su estreno mundial en 2018, en la ceremonia del aniversario de los “70 Años de Deportivos Porsche” que tuvo lugar en Zuffenhausen. Le siguieron otras apariciones públicas en el Festival of Speed de Goodwood, la VI Rennsport Reunion de Laguna Seca (California) y el Salón del Automóvil de París, en octubre del pasado año. Numerosos elementos que caracterizaban a ese prototipo se pueden ver ahora en el modelo de producción con un diseño idéntico o similar.

Su rasgo más personal es la doble cúpula que sirve de tapa para el compartimento de la capota, un símbolo diferenciador en este deportivo desde el 911 Speedster de 1988. Es el componente más grande y complejo hecho de una sola pieza de plástico reforzado con fibra de carbono que Porsche ha utilizado hasta la fecha en un modelo de carretera. Las dos cúpulas dejan el espacio suficiente para el sistema de protección antivuelco que lleva este biplaza en su equipamiento de serie, igual que el 911 Carrera Cabriolet.

Una ligera estructura para el techo reemplaza a la capota básica del concept car. A pesar de su diseño purista, la capota de lona es adecuada para el uso cotidiano. La combinación de un marco más bajo para el parabrisas y de unas ventanillas laterales más pequeñas proporciona un perfil atlético al 911 Speedster. La línea de techo increíblemente baja ya caracterizó a otros diseños históricos como el Porsche 356 Speedster de 1954.

La capota se maneja sin ningún esfuerzo: el gancho central de bloqueo situado en el marco del parabrisas y las dos pestañas laterales se liberan con solo pulsar un botón. El gran capó trasero de fibra de carbono también se desbloquea de forma eléctrica y se desplaza ligeramente hacia atrás. Luego se mueve con la mano para dejar sitio a la capota de lona, que se pliega en forma de Z por detrás de los asientos.

La cúpula se cierra de nuevo sin esfuerzo, una vez que el techo queda doblado en la posición correcta. La operación para colocar de nuevo la capota es la misma, solo que las dos pestañas que hay a la derecha e izquierda de la cúpula se deben ajustar a mano, en sus respectivos soportes, hasta que queden bien enganchadas.

Spoiler y faldón traseros del 911 GT3 Touring

El diseño ligero también afecta a otros componentes de la carrocería en el Speedster. El capó de fibra de carbono, que pesa dos kilos menos que en el 911 GT3, y las aletas del mismo material son originarias del 911 R. El faldón delantero se ha tomado del GT3, pero el labio del spoiler es de nuevo diseño. En lugar de los retrovisores Talbot empleados en el prototipo, la versión de producción del nuevo Speedster lleva unos retrovisores Sport Design eléctricos y calefactados. Tanto el faldón como el spoiler trasero extensible afinado aerodinámicamente provienen del 911 GT3 Touring.

En el interior destacan los elementos en cuero negro para los reposacabezas y la zona lateral de los asientos bucket de fibra de carbono, así como para los apoyabrazos de las puertas y la funda de la pequeña palanca de cambios. La parte central de los asientos está tapizada con cuero perforado y para aligerar los paneles de puerta se usan tiradores negros y redes para almacenar objetos.

Unos logotipos “Speedster” adornan los reposacabezas y el umbral de las puertas de carbono visto, además del cuentarrevoluciones central. Como el resto de instrumentos, éste tiene el fondo negro y la aguja blanca, con los dígitos y escalas en color verde, unas características que recuerdan a su famoso antepasado, el Porsche 356 Speedster. En la estructura transversal que hay detrás de los asientos se ha colocado una placa que hace referencia a la edición limitada, donde se muestra el número de esa unidad concreta de las 1.948 que se fabricarán del 911 Speedster.