Juan Carlos García
30 enero, 2014

BMW ha confiado a Schneider Electric el diseño y producción de las infraestructuras de recarga de sus nuevos modelos eléctricos e híbridos, el BMW i Wallbox. Es la primera vez que una automovilística de la talla de BMW acuerda directamente con un proveedor la fabricación de sus dispositivos domésticos de carga. El servicio incluye además la comprobación de la instalación eléctrica de las viviendas o parkings de los usuarios que adquieran un vehículo eléctrico de BMW, así como la instalación y mantenimiento del punto de carga.

Como parte del acuerdo, Schneider Electric ofrece a los clientes de la gama BMW i un paquete de servicios complementarios a la instalación de una estación de carga en su casa o garaje. Así, un instalador de la compañía revisa previamente la instalación eléctrica de la casa particular o garaje para verificar la viabilidad del punto de carga. En caso de que la instalación no cumpla con los estándares establecidos, se modifica hasta dejarla conforme para poder montar la estación de carga. Una vez instalado y en funcionamiento, Schneider Electric proporciona un servicio postventa de mantenimiento.

Los dos firmantes del acuerdo consideran imprescindible para el desarrollo de la movilidad eléctrica que los usuarios cuenten con sistemas de carga seguros y fáciles de usar en sus propias casas o garajes. En este sentido, Jorge Tórtola, Vicepresidente de Buildings y EcoBusiness de Schneider Electric para la zona Ibérica, explica que “El transporte es el responsable de entre el 25% y el 30% de las emisiones de CO2. Schneider Electric fue uno de los primeros actores en entrar en el mercado del vehículo eléctrico y creemos firmemente en su desarrollo y potencial. En este sentido, la búsqueda de soluciones de movilidad alternativa a los combustibles fósiles es una actividad muy destaca en la estrategia del grupo, dedicada a la gestión inteligente de la energía, especialmente en los cada vez más extendidos y crecientes entornos urbanos”.

El punto de carga BMW i Wallbox permite realizar cargas de forma inmediata, es decir, simplemente dando al botón de inicio una vez conectado el cable, o de forma retardada, a través de un temporizador. En cuanto al apagado, también cuenta con dos funciones. Por un lado, el apagado automático, una vez la batería está completamente cargada, o el apagado manual, que se consigue pulsando el botón de apagado.

El sistema de carga de Schneider Electric aúna seguridad y facilidad de uso. Así, los usuarios de BMW i ganan en seguridad ya que no tendrán que parar para cargar la batería del coche, sino que este proceso se llevará a cabo de forma automática siempre que el vehículo esté estacionado en casa. En cuanto a la seguridad, BMW i Wallbox está diseñado para funcionar en condiciones extremas sin que se produzcan sobrecalentamientos. Además, en ningún caso los usuarios notarán interrupciones del flujo eléctrico en sus casas.