Juan Carlos García
1 octubre, 2019

FCA expande su predominio hacia la electrificación con Maserati. Con una inversión de 5 mil millones de euros, la marca anuncia su plan de innovación en tecnologías de electrificación, que también incluye un ambicioso programa para el desarrollo de la conducción autónoma.

Todos los nuevos modelos de Maserati se fabricarán al 100% en Italia y adoptarán sistemas de propulsión eléctricos híbridos y de baterías, capaces de proporcionar tanto innovación como alto rendimiento integrados en el ADN de la marca. Los modelos totalmente eléctricos de Maserati combinarán capacidades de conducción avanzadas, capacidades de rango extendido y capacidades de carga ultrarrápidas.

Un paso importante para la innovación de Maserati es el nivel de conducción autónoma. Todos los nuevos Maserati, Maserati Nivel 2 mejorado Highway Assist progresando al Nivel 3 con manos libres, con la capacidad de maniobrar dentro y fuera de los carriles o lleve el vehículo a una parada segura al costado de la carretera si el conductor no puede tomar el control del vehículo.

En 2020, la compañía lanzará la electrificación y Maserati Ghibli, producido en Turín, será la primera propulsión eléctrica híbrida de la marca. El primero del totalmente nuevo Maserati en aparecer como el esperado auto deportivo, lleno de tecnología y que recuerda los valores tradicionales de Maserati.

Se producirá en la planta de Módena, donde también se están llevando a cabo importantes mejoras en la línea de producción para acomodar su tren motriz eléctrico.

El próximo será un nuevo vehículo utilitario Maserati, diseñado para ser construido en Cassino y destinado a desempeñar un papel de liderazgo para la marca gracias a sus tecnologías innovadoras. Se ha destinado una inversión de aproximadamente 800 millones de euros para la construcción de la nueva línea de producción, cuya apertura está programada para fines del primer trimestre del 2020.