Juan Carlos Diaz
16 abril, 2020

Hace 50 años nació uno de los cupés más célebres del mundo del automóvil. El Toyota Celica fue un legendario coupé que fascino a generaciones gracias a su diseño, tacto de conducción y comportamiento, además de su dominio del Campeonato del Mundo de Rallys WRC a principios de los años 90.

Celica es sinónimo de ‘celestial’, por lo que desde el primer momento quedaba claro que estaba llamado a ser historia. Así quedó demostrado en sus siete generaciones y más de 35 años de brillante trayectoria. Se presentó en diciembre de 1970 y supuso para Toyota volver a poner el foco en los ‘specialty cars’, los vehículos especializados, combinando diseño y alto rendimiento con un precio asequible para los conductores más jóvenes… y dio en el clavo.

La combinación de potentes motores y excelente respuesta dinámica fue una fórmula de éxito también en el mundo de la competición, ya que el Celica logró diversas victorias en Japón y fue el modelo con el que Ove Andersson dio forma al Toyota Team Europe (TTE) en Colonia (Alemania), siendo el centro de las actividades automovilísticas de Toyota en las siguientes décadas.

Confort y facilidad de conducción fueron también prioritarios para los ingenieros que desarrollaron el Celica, pero siempre garantizando una respuesta dinámica sobresaliente en curva para conquistar a los más entusiastas de la conducción deportiva. Lo lograron con una configuración de suspensión delantera independiente y trasera de cuatro brazos, con amortiguadores separados, lo que junto a la puesta a punto del resto del chasis permitió convertir al Celica en un modelo único en carreteras de montaña.

En abril de 2006, tras más de 35 años de historia, siete generaciones y más de cuatro millones de unidades vendidas en todo el mundo, el ya mítico Toyota Celica cesó su producción. Unos pocos años después, Toyota volvió a contar con un deportivo en su gama con la llegada del Toyota GT86, un cupé 2+2 de motor bóxer delantero y tracción trasera cuyo desarrollo se centró en las sensaciones que su conductor debía obtener al volante, con el placer de conducción como hilo conductor de toda su puesta a punto.

El pasado año 2019 Toyota revivió otro deportivo mítico, el Toyota Supra. Ya como GR Supra, la quinta generación del legendario deportivo de Toyota y el primer modelo GR global de TOYOTA GAZOO Racing ha sido concebido como un deportivo en toda su pureza, sin ninguna concesión que pueda limitar el placer de conducción.